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jueves, diciembre 22

Oraciones cortas, Grandes resultados por Bernardo Stamateas


Oraciones cortas, Grandes resultados
por Bernardo Stamateas
Nehemías 1:4 "Al escuchar esto, me senté a llorar; hice duelo por algunos días, ayuné y oré al Dios del cielo".
Vs.11: "Señor, te suplico que escuches nuestra oración, pues somos tus siervos y nos complacemos en honrar tu nombre. Y te pido que a éste siervo tuyo le concedas tener éxito y ganarse el favor del rey."

No hay nada más poderoso que la oración, orar es extraordinario, pero a mi me enseñaron que había que orar mucho, y yo a los tres minutos no sabia qué cosa decir, y me sentía culpable, porque escuchaba de gente que oraba horas enteras, y yo no podía orar más de cinco minutos, y me puse a investigar de gente poderosa en la Biblia que oró cortito, las mejores oraciones son cortitas y me puse a investigar el Padrenuestro dura menos de un minuto. Elías oró treinta segundos hizo caer fuego del cielo. No se trata de orar mucho sino de orar eficaz.
Te voy a compartir cuatro principios de como orar chiquito pero traer grandes resultados.
¿Cuántos necesitamos resultados en lo económico?, en lo familiar, en la salud, en la casa, en lo espiritual.

Voy a contar la historia de Nehemías.
Salomón guía a Israel, eran doce tribus, se muere Salomón, se pelean las tribus, diez se van para el norte y dos se van para el sur. A las diez que van para el norte las atacan los matan las borran del mapa desaparecieron. Las dos tribus o provincias que se van para el sur las capturan los babilonios, entran en Israel, matan todo, rompen todo, capturan a esas dos tribus y se la llevan a Babilonia, pero siempre hay uno más grande que el más grande, los persas capturan a los babilonios y junto a los babilonios al pueblo de Israel.
 Durante ciento cincuenta años el pueblo de Dios está preso de otros imperios, en este caso de los persas. El rey de este imperio persa se llamaba Asuero, este rey era un hombre muy poderoso, y tenía un mozo llamado Nehemías, era copero.
 Nehemías lo que hacia era probar la comida, cosa que le traían al rey, él probaba si no se moria comía el de atrás, cuando había unas uvas Nehemías probaba una, el rey miraba, no se murió, no, entonces comía, tomaba la copa de vino, no se murió, el rey tomaba y un día se entera que su pueblo Israel está todo muerto, se pone a llorar, ora a Dios y dice, Señor yo quiero construir la ciudad dame éxito y favor. Pasan unos meses el hombre no podía estar triste porque si no le cortaban la cabeza, pero el rey lo conocía bien, lo ve distinto y le dice ¿qué te pasa Nehemías?, le dice, mi pueblo está todo muerto. ¿Y que necesitás?, necesito caballos, necesito dinero, necesito gente para ir a construir mi ciudad, ¿y cuánto vas a tardar?, tanto tiempo. Andá, y dice la Biblia que Nehemías fue a la ciudad, y en cincuenta y dos días, edificó todos los muros que estaban rotos.
¿Como tuvo éxito este hombre? por una oración corta, dura menos de un minuto, pero es eficaz.

Las oraciones nos van a traer dos beneficios: 
Primer beneficio; oración trae promoción, seré promovido, seré ascendido. Nehemías era mozo, después fue constructor de la ciudad y después terminó como gobernador. 
Dios te va a promover en tu vocación, Dios te va a ascender, cuando vos orás en tu vocación, en tu trabajo, Dios nunca te hunde, Dios te nivela para arriba.

Yo quiero decirte que en los próximos tres meses Dios te va a promover en tu profesión, en tu vocación, hasta que seas gobernador, porque los hijos de Dios no vamos a estar debajo, vamos a estar arriba, no vamos a ser últimos, vamos a ser los primeros. Yo te aviso, acordate de mi Dios, te va a promover en tu vocación.
Cada vez que vos orás Dios te mueve a un lugar para promoverte. Dios te va a meter en un ambiente distinto al que estuviste, para levantarte.
Cuando el águila tiene los aguiluchos, leí que les rompe el nido, para que los aguiluchos aprendan a volar. Dios te va a romper el nido, te va a sacar del lugar donde siempre te movés, de la gente con la que siempre hablás, del trabajo que siempre hacés, y te va a meter en lugares donde todos los muros están rotos, pero Dios te va a poner y vos vas a decir ¿para qué estoy acá, si todo está mal? te va a poner para que vos edifiques, para que vos bendigas, para que vos levantes, preparate.

 Dice Lucas Márquez cada vez que Dios te promociona, te mete en un escenario en que nunca estuviste, para bendecirte.
Cuando un hijo antes de nacer está en la panza calentito, está cómodo y cuando nace llora, ¿por qué llora? porque la mamá mala, puja, puja, el bebé no, pero sale, los médicos lo ponen en el pecho de la mamá, ¿por qué no lo ponen en el pecho del papá? porque al papá no lo registra, pero a la mamá sí, porque conoce los latidos, y cuando lo ponen en el pecho el bebé se calma, porque el bebé quiere volver al útero.
Quiero decirte algo, Dios te va a parir, Dios te va a sacar del Edén, del liquido amniótico, de la comodidad, vos vas a decir ¡no! pero Dios te va a decir puja, puja, te va a romper el nido, y te guste o no, vas a ser llevado a lugares donde nunca estuviste, lugares donde siempre el diablo marcó, y dijo, acá no entra nadie, cuando vos orás, vos cancelás los lugares que el diablo tomó, cancelás los decretos, le rompés los límites que el diablo puso, y Dios te mete en lugares que antes gobernaba el enemigo, pero ahora entrás vos con la bandera del Señor para llevar bendición. Vas a ser movido.
 
Dios te va a mover a lugares raros con gente distinta yo sé lo que te digo.

Fui a una fiesta no cristiana y estaban todos tomados, abrieron la puerta y el que la abrió estaba borracho, y dijo, llegaron los pastores y un señor que nos recibió dijo: estos pastores te ponen las manos y oran y ahora estos dos pastores (por mí y por Alejandra) nos van a orar para que no tomemos más vino. Y yo le pregunté al Señor por que estaba en esa fiesta, y el Señor me dijo: ¿sabés por qué estás en esta fiesta? por tu oración, porque cuando vos orás, Dios te saca del lugar conocido, y te empuja con gente que está destruida, en lugares destruidos, te manda a vos con una bandera que diga: acá llegó Nehemías, esto está todo mal pero yo tengo una palabra que los va a bendecir. 

Preparáte, serás promovido en la vocación, en las finanzas, Él te va a promover.

Hay varios niveles de finanzas
Primer nivel
Superviviente, el que no tiene para comer.
Segundo nivel
Casi llego a fin de mes.
Tercer nivel
Justo, llego justo pero si me enfermo llego al nivel dos, casi llego.
Cuarto nivel
El abundante, que sobra un poquito.
Quinto nivel
El sobre-archi-mega-abundante.

Dice Kiyosaky que rico es el que puede no trabajar, y con lo que tiene guardado vivir diez años, ese es rico.
Yo quiero decirte algo yo sé que es difícil, cuando el pueblo de Israel  los habían abusado en Egipto Dios le dice los voy a prosperar es muy difícil que una mente que fue humillada que manejó monedas de pronto Dios le diga te voy a dar millones Dios nos va a romper nuestra mente.
Iglesia yo te digo algo profundo desde el corazón de Dios, Dios va a poner millones en tus manos, yo no sé si movías monedas, pero yo sé el Dios que servimos, es un Dios que promueve de la nada a la sobre-archi-abundancia y Dios lo va a hacer.

Trae promoción y trae solución.
Dice que cuando fue Nehemías al rey, ¿qué te pasa? estoy mal ¿qué necesitás? Coche, caballo, gente, recursos, y dice que el rey se los dio. El rey no era cristiano pero Dios le tocó el corazón. Vos vas a orar y Dios le va a tocar la cabeza a gente que no canta como nosotros, no viene a nuestras reuniones, no lee la Biblia, pero tiene la bendición en las manos. ¿Sabés por qué la tiene?, para dártela a vos. 
Vamos a orar y la gente va a cambiar, porque dice la Biblia que el río entra en el corazón del rey, el río es Dios, que se le va a meter en el corazón de la gente, que aunque no crea en él, por el poder de nuestra oración, tu marido va a cambiar, tu esposa va a cambiar, tus hijos van a cambiar, tu jefe va a cambiar y el endemoniado más grande va a cambiar, por el poder de la oración tuya y mía. Dice que el rey le dio todo y no solo le dio lo que pidió, sino que le dio más.
Preparate porque en Octubre vamos a recibir más de lo que pedimos.

Dice que cuando Nehemías oró, capitulo 1, oró en el mes de Quisleu. Oró: Padre, dame favor y dame éxito, y Dios le respondió en el mes de Nisán. Quisleu es Noviembre y Nisan es Abril, cuatro meses después Dios le respondió, vos has orado, no viste nada en una semana, no viste nada en dos semanas, no viste nada un mes, seis meses, hace un año dos años que no ves nada, pero lo vas a ver, viene un momento donde te van a llamar y te van a dar la respuesta de la oración.

¿Sabés por qué Dios tardó cuatro meses? acá viene lo extraordinario, ¿por qué no se lo dio en una semana?, tardó cuatro meses, porque si él oró en Quisleu y el rey lo hubiese llamado a la semana, el rey hubiese dicho ¿qué querés que te de?, no sé ¿y cuanto tiempo vas a tardar?, que sea lo que Dios quiera, Dios dirá. El rey lo hubiese echado, pero Dios en esos cuatro meses le dio el plan de cómo edificar la ciudad. Cuando Dios no te da lo que le pediste, es porque antes estás necesitando otra cosa previa, que Dios te la va a dar, para que cuando te dé lo que le pediste, lo puedas capturar en toda su plenitud, así que si pediste algo y Dios no te lo dio es porque Dios te está dando algo antes, porque si Nehemías hubiese ido sin el plan no iba a edificar la ciudad, Nehemías pidió éxito y favor. 

Éxito es el plan, favor es la gracia delante del rey. Yo quiero decirte que si Dios no te lo dio te lo va a dar y antes te va a dar otra cosa que necesitás, pero que te lo va a dar, te lo va a dar en el nombre del Señor.
Somos como el bambú chino, dice que le echás agua y no crece, en tres años nada, pero al cuarto año crece treinta metros, ¿sabés porque no crece nada en tres años? porque crecen las raíces para abajo, vos estás orando y nada, estás declarando  y nada, estás echando raíces para abajo, pero viene tu cuarto año viene tu Nisan viene tu mes de abril en lo espiritual y todas las puertas se te van a abrir y toda la bendición va a llegar, porque Dios te ha elegido para ir a las ciudades rotas y edificar en el nombre del Señor.

Cuatro cosas que tenemos que tener, para hacer oraciones breves

Primera cosa: hablar fe. Orar con fe.
Vamos a suponer que Daniel es el coche ¿cuántos no tienen coche? vos decís Todo lo puedo en Cristo, la bendición se te acerca, declaro que tú estás conmigo Señor, el coche es mío, en tu nombre yo lo celebro y declaro, y te llegó el coche. La palabra de fe te acerca a la bendición.
Está el coche venís acá y decís, Todo lo puedo en Cristo, y tú me darás el coche porque creo en ti, pero soy solita, Dios me fortalece, se viene algo grande, quién sabe está muy difícil, pero el Señor está conmigo a veces, y el coche, cuando te llega te va a llegar roto, lo desgastaste. 
Tenés que hablar fe porque la fe es una semilla y la semilla sirve para sembrarla, la fe es una semilla que hay que sembrar.
Tenés que declarar, ¿te acordás cuando eras chico?  Hacíamos viajes largos y decíamos ¿cuánto falta? nos decían, menos que antes, la mitad más otro tanto, sabés cuanto te falta para el coche, menos que antes. Algunos tienen el coche a dos metros y dejaron de declarar fe, se te va a pudrir, a dos metros, otros lo tuvieron a dos metros, le agarró la locura y lo dejaron de vuelta, pero yo voy a hablar fe, voy a declarar victoria, voy a sembrar la palabra de fe, porque yo sé que la casa está más cerca que antes, el coche está más cerca que antes, el milagro está más cerca que antes, la casa bendecida está más cerca que antes.
Pedro dice: Señor si eres tú manda que vaya a ti. Ven. 
Pedro dice, suelto fe, soltó una semilla y se le hizo un puente empezó a caminar sobre el agua, miró la tormenta, perdió la fe, se hundió con la semilla en la mano, haz algo, decía y Jesús le dice, hombre ¿por qué no hablaste fe? te me estabas hundiendo con la fe en la mano, soltála. Nosotros decimos declará, levanta la mano, estoy cerca de ver mi bendición, Octubre sobreabundancia, Noviembre recontra-super-abundancia, Diciembre mes de fiesta, todo lo que no tuve en el año, lo voy a tener en el último trimestre del año, porque Dios está conmigo.

Lucas Márquez dice, todo proceso de aprendizaje requiere que fracases.
¿Cuantos nos hemos equivocado?
¿Cuantos hablamos fe y a la media hora hablamos negativo? y a las tres horas y a las cinco. Pero Dios te hizo un bagre para que nades. No seamos como el indio ese que era bruto, y debajo de la casita tenía petróleo, se hizo millonario, se compró un coche extraordinario y como no lo sabía manejar le puso dos caballos adelante. No importa que te equivoques, seguí practicando hablá fe. 

Este es un ministerio de fe, nos hemos equivocado, si, estamos aprendiendo mucho pero vamos a orar fe, lo que Dios prometió, el cielo y la tierra pasaran, pero sus promesas no pasaran, somos gente de fe, se viene algo bueno sobre tu vida.
Nos vamos a meter en todos los lugares con su estilo.
Cuando a David lo ungieron rey, Dios no lo mandó a un congreso cristiano de alabanza y adoración profética, lo mandó en medio de los tiros, donde estaban los soldados muertos, donde estaba la guerra, donde estaba Goliat, Dios no te manda a lugares limpios, te manda a lugares sucios, donde los muros están rotos. Dios te va a acercar gente con intento de suicidio, sin muro financiero, y vos vas a estar como Nehemías, y vas a decir, vengo con una palabra, vamos a levantar los muros, Dios está con nosotros el enemigo rompió todo más ahora le hemos sacado el dominio en este territorio y mandamos los hijos de Dios, en casa mandamos los hijos de Dios, en el trabajo mandamos los hijos de Dios.

Segundo: Específico. Tiene que ser específica la oración.
Padre bendíceme, cuál bendición querés, la que tú quieras Padre.
¿Qué puerta querés abrir? cuando Dios le dio los planos a Noé, dice que le dio el diseño de la puerta, Dios tiene puertas diseñadas para tu prosperidad, para tu bendición, pero vos tenés que orar específico, quiero que esa puerta se abra, quiero que esa persona sea cambiada por ti, quiero tanto de dinero. Ahora que empezamos la gira por Capital, la gente está mal, no tienen sueños, dice me gustaría viajar, pero quién sabe, o sea un sueño grande es un viaje, fijate qué pobreza, aunque es digno viajar, es lindo, pero es un sueño pequeño. Hacen falta Nehemías, que se metan donde los muros están rotos, y les digan, muchachos vamos a levantar los muros, Dios nos va a bendecir, se viene lo mejor, orá especifico, decretá especifico. Elías no dijo Padre haz lo que tú quieras, dijo, que caiga fuego y cayó fuego, Nehemías oró, dame éxito, eso es planes y dame favor, para que cuando el rey me vea la cara, me de todo lo que necesito.
Hablar fe, específico.

Cuando Dios te abra la puerta, acordate entra por sus puertas con acción de gracias, cada puerta que Dios te abra, aunque sea chiquita, entrá con un ¡gracias Señor por esta puerta! y el que está detrás de la puerta, siempre detrás de una puerta hay alguien que te abrió, aunque esté endemoniado, bendecilo, te abrió la puerta, gracias Señor por esta persona que me ha bendecido, y gracias por esta puerta aunque sea chiquita, porque esa chiquita te va a traer una  más grande. 
Nunca cierres las puertas, porque la Biblia dice que cuando Dios abre una puerta no se cierra más, y cuando te vayas de un lugar, andate en bendición, para que la puerta quede abierta, porque tal vez mañana allí estará tu próxima bendición. Preparate porque se vienen las mejores oraciones. 
Hablar fe específico.

Tercero: Intensidad. 
Tengo que mostrar que estoy profundamente interesado en lo que oro. Padre, pido un coche, y si no, no importa, porque te tengo a ti, o decís, dame prosperidad, diez mil pesos, y si no, no importa, porque te tengo a ti. 
Vos necesitás un hombre con pasión, ganas, te dice por ejemplo te quiero pero no te amo porque no sé lo que quiero. Dios está buscando gente con ganas con pasión.
Yo he predicado con cuarenta grados de fiebre hermanos, di todo, porque Dios me dijo si hacés algo, hacelo con ganas sino no lo hagas, cuando ores, orá con ganas, cuando adores, adorá con ganas, Dios está buscando gente apasionada, porque la persona apasionada logra las cosas. Imaginate que venga un domingo a las siete predico, al otro domingo desaparecí, se fue Bernardo a descansar, al otro domingo vuelvo, al otro no estoy, al otro te cito a las siete y llego a las ocho, al otro te cito a las siete llego a las nueve, al otro ni llego, ¿vos podrías confiar en mi?, ¿podrá Dios confiar en nosotros?, que nuestro sí sea sí y que nuestro no sea no. Dios está buscando gente con ganas, que nos equivocamos no te quepa la menor duda, pero nos volvemos a levantar, somos gente de fe y vamos a edificar los muros de cada barrio de nuestro país.
Hablar fe, especifico, con ganas. 
Pasión, ganas, yo tengo ganas de ver un avivamiento extraordinario, yo tengo ganas de verdad, tengo las ganas a la mañana, a la medianoche, yo tengo ganas que toda mi casa esté bendecida, yo tengo ganas que prosperes, yo tengo ganas que manejes millones, que estés arriba.

Cuarto: Alimentate de Jesús
Estaba Jesús caminando y viene una mujer gritando ¡Hijo de David! ¡Ten misericordia de mí! Jesús siguió caminando, los discípulos la miraban.
¿Cuantos se tropezaron con alguna persona loca? Esta mujer estaba loca, los discípulos le dicen al Señor: despídela. Dice la Biblia que Jesús se da vuelta y le dice, yo tengo un pan pero no es para los perros, los perros eran los no judíos, cuando Jesús dice, yo tengo un pan, la mujer lo mira a los ojos, se le enciende la luz en el mundo de su espíritu y dice: dame una migaja de ese pan, cuando ella le dice eso, se hace silencio, estaba la chusma mirando, los discípulos que no la aguantaban, estaba la mujer que tenía una hija endemoniada y Jesús mira a los discípulos, mira a la  multitud, mira a la mujer, y le dice grande es tu fe, cuando vuelvas a tu casa, tu hija está sana. Cinco minutos atrás gritaba, y ahora resulta que era una mujer de mega-fe, ¿como hizo esa mujer para tener mega fe? si no hizo ningún curso, porque esta mujer cuando le gritaba ¡hijo de David ten misericordia de mi! le estaba tirando los títulos y Jesús no la atiende, porque dice, a mi ni me atrae la gente que ama los títulos. Jesús no la escucha, porque le dice yo soy pan para que comas, no soy doctrina, no soy un título, no soy una oración de memoria que aprendiste, yo soy pan para que comas, cuando la mujer entiende eso, le dice dame una migaja, me alcanza, y esa mujer en un momento, se transformó en una mujer de grande fe, porque quiso comer al Señor. Al Señor no le atraen los títulos, sino que le atrae la gente que lo quiere comer, que dice tengo hambre de ti.
Imaginate que voy a la casa de una persona que me invita a comer una pizza, y cuando me siento, hay un papelito que dice, pizza, treinta de harina, queso fresco, y dos tomates, digo a la persona que me invitó ¿y la pizza? ahí está, pero yo no quiero la receta yo quiero la pizza.
¿Cuantos quieren el pan?  No queremos la receta, lo queremos a él, cuando pruebes del pan se terminó tu búsqueda espiritual, vos tenías al santito, al gauchito, tenías de todo y está muy bien, pero cuando comas del pan, se terminó tu búsqueda espiritual, no hay nadie como él. El es el único camino, la verdad y la vida, hay que comer de él, toda la Biblia es un libro de comida, arranca en Génesis 2 cuando Adán y Eva comen un fruto, se intoxican, desobedecen a Dios, la Biblia termina con el árbol de la vida, que el que come de ahí, en Cristo tendrá vida eterna.
Cuando vamos al médico te preguntan ¿qué comió?, si tenés presión te preguntan ¿usted come sal? saque  la sal. Los médicos dicen que uno es lo que come, comamos a Cristo, comamos sano, comamos de él. No es una doctrina, no queremos la receta, lo queremos a él, eso es una experiencia.
Las oraciones breves siempre empiezan con comidas, comiéndolo a él, dame tu pan, dame tu río, dame tu amor. Queremos comer de tu presencia, porque Jesús dijo el que me come y el que me bebe tendrá vida y vida eterna, y en esta noche hubo gente que estuvo gritando como loco pero hoy vas a dejar de gritar, porque vas a comer una miga y si te animás, un pan y si te animás más, te vas a llenar del Señor y Dios te va a mirar y te va a decir, grande fe, conforme has pedido se te dará, amen. 
Si vos te comprás un reloj de cinco pesos y lo perdiste en tu casa, y se te hace tarde para ir al trabajo, lo dejás, te salió cinco pesos, pero vamos a imaginar que te compraste un Rolex de oro con diamantes, te salió ciento cincuenta mil dólares, no lo encontrás, lo buscás, lo buscás, porque te salio caro. ¿Sabés cuanto le salimos al Señor? le costamos la sangre de Jesús, la vida, Dios va a buscar todo lo que sea necesario para buscarte y para bendecirte, porque no le salimos dos pesos, le costamos la sangre de Jesús. 
Dios te estuvo buscando y te enganchó, te trajo acá y no te va a soltar, él por amor dio a Jesús en la cruz, estuvo seis horas en la cruz, pero en el trono más de dos mil años, y gobierna y nos va a bendecir, le salimos caros al Señor, somos valiosos.
En el culto anterior Felipe dijo, somos como una casa de pan y la unción me cayó, y el Señor me dijo, donde vaya Presencia de Dios, siempre habrá muros rotos y siempre habrá pan en nuestra mano para dar de comer a la gente. La gente probó tanta basura, se llenaron pero están intoxicados, comieron religión, filosofía, brujería, pero ahora van a probar a Jesús, y cuando uno prueba el pan que es él, se terminó su búsqueda. Donde vayamos siempre habrá pan, somos una fábrica de pan, porque el que come pan, al Señor, siempre quiere convertirse. Octubre, Noviembre y Diciembre, Dios te va a promover en tu vocación y en tus finanzas, te va a dar soluciones divinas, orá con fe, específico, creyendo con ganas, orá con él, se viene algo extraordinario, y estaremos ahí iglesia, toda nuestra casa estará bendecida, entrada y salida estará bendecida, lo que hagamos estará bendecido. 
Vienen días donde va a haber equipos de fútbol completos, de básquet, vamos a tener de a treinta a cuarenta senadores, diputados, el Señor me  mostró que vamos a tener como treinta intendentes con las familias bendecidas, congregándose, vamos a tener raperos, gente de todos los estilos.
Vi el dolor de la gente, el desecho de la gente, y yo oré en esta noche que Dios ponga un desafío en algunos de los que estamos acá, para ir donde están los muros rotos, y decir, yo voy a entrar acá a edificar, no en un congreso de cristianos, yo voy a entrar donde Dios no entró, le voy a preparar el camino para que él venga y bendiga este lugar, preparate, familias bendecidas, barrios bendecidos, ciudades bendecidas, con gente que éramos unos locos, yo era el primer religioso y Dios me dijo, me hartaron tus gritos, quiero que me comas, y desde que lo probé hace diecisiete años atrás, no he dejado de comer de él, yo le amo a él, lo que le he pedido me lo ha dado y lo que viene es más grande de todo lo que fue.   
Una persona que nos vio por Internet estaba postrado con depresión y el viernes recibió de Dios y Dios lo levantó, comió, cuando estás débil los médicos te dan una dieta especial y te dicen: tenés que comer, cuando te agarra una enfermedad muy grave, te dan un combinado de vitaminas para que la enfermedad grave no te baje al sistema inmunológico, hoy tenemos que comer al Señor para que se te levante el sistema, vamos a hacer cosas extraordinarias, yo veo acá muchos ex-locos que se transformaron en gente de mega-fe.
Gloria a Dios.

lunes, diciembre 5

Ganando la batalla de las voces por Bernardo Stamateas


Ganando la batalla de las voces
por Bernardo Stamateas

En esta noche voy a ser bendecido, porque voy a ganar la batalla más importante de mi vida, amén
Todas las batallas que tenemos están entre el oído izquierdo y el oído derecho. Están en nuestra mente, son las voces internas que tenemos, que permanentemente nos hablan. Todos nosotros tenemos voces internas con las cuales dialogamos, con las cuales pensamos, con las cuales analizamos, y el éxito está en cómo manejamos las voces internas, que todos los seres humanos tenemos.
Esas voces internas en general son frases cortas, son breves y son automáticas. Surgen y hemos hablado permanentemente por ejemplo cuando alguien te ofrece un trabajo y te dice ¿querés hacer un negocio? la voz interna va a responder: cuidado con ese, andate. Si alguien te dice ¿querés casarte conmigo? la voz interna te va a decir: no, otra vez no me engancho.
Siempre la voz interna va a responder, es una voz automática, y en general son voces que están grabadas en un CD mental que tenemos, y aparecen de manera frecuente y de manera automática.
La otra vez, un jefe de un trabajo le dijo a una empleada: lo hiciste mal, tenés que hacer el trabajo nuevamente, y la chica se puso a llorar, cuando se pone a llorar le dice el jefe ¿por qué estás llorando? porque usted me maltrató, porque cuando el jefe le dijo, tenés que hacer esto de nuevo, la voz interna de la chica le dio: te están maltratando, fue una voz automática, porque esa voz de maltrato era la voz que tenia grabada de toda su vida.
¿Qué nos pasa? esas voces que tenemos los seres humanos son la suma de todas las experiencias que vivimos, y de todas las voces que la gente nos dijo, y están dentro de nosotros. Ahora esas voces que tenemos, no somos nosotros, cuando nosotros nos hablamos a nosotros, pensamos que somos nosotros, pero no somos nosotros, son las voces que están en nosotros.
Cuando uno se habla a sí mismo, te decís: no lo voy a lograr, es difícil, no puedo, tené cuidado, esa voz que sale de uno, no es uno, el espíritu de uno es uno, es decir el yo verdadero,  no son las voces que tenemos grabadas, que nos vinieron de afuera, y ahora están adentro nuestro, el yo verdadero es quien nos hizo,  nosotros somos espíritu. Cuando Dios formó al hombre de barro, dice que el hombre era un estuche de barro, pero Dios le sopló vida. ¿Qué es esa vida que tenemos? nuestro espíritu, nuestro espíritu es nuestro yo verdadero. Todo lo que está fuera de ese espíritu son las voces que se nos fueron juntando, que las fuimos guardando, que las fuimos incorporando, que ahora es nuestra voz, pero que no somos nosotros.
Yo soy mi espíritu, no las voces que vienen a mi mente. Cuando una persona puede hacer un paso al costado, y agarrar las voces de lo que uno se dice, y ponerlas afuera y las puede estudiar, las puede mirar, desde su espíritu y decir: a ver, esto que estoy diciendo, qué es lo que me viene a mi mente, te va a ir mal, se va a morir, vienen momentos difíciles, nadie te quiere. Si yo puedo estudiar esas voces las voy a poder desactivar, porque esas voces no soy yo, yo soy espíritu, yo soy imagen de Dios, ese es nuestro verdadero" ser". Pero nos hemos llenado de tantas voces, que hemos perdido la voz de nuestro verdadero espíritu, de nuestro yo profundo.
Cuando uno tiene esas voces, y dialogamos frases y son cortas, cuando uno no analiza esas voces, y no las cancela, se mete en la vida de los demás. Hay personas que no quieren mirar las voces que tienen, no quieren analizar qué son esos pensamientos que vienen, entonces son las personas chismosas, que viven metiéndose y hurgando en la vida de todo el mundo. ¿Cuántos conocen gente entrometida?
Dice que estaba yo sentado en el baño cuando oigo: ¿Hola como estás? pensé ¿quién me hace esa pregunta en este momento? qué desubicado, más sin saber quién era el del otro baño que me decía eso, para no ser maleducado contesté: Estoy bien. El otro preguntó ¿qué estás haciendo?, pero qué pregunta más tonta, respondí, caramba lo mismo que vos. Ahora estaba llegando al colmo la situación, dijo: ¿puedo ir a donde estás?, no, es un loco pensé pero no queriendo ser maleducado, le respondí: No, en estos momentos estoy ocupado, y oigo que el hombre me dice, te llamo más tarde, porque tengo un tonto sentado al lado  mío que cada vez que yo hablo él contesta.
Las voces de mi mente no son yo, yo soy quien Dios dijo que yo soy.
Esas voces que tenemos atraen, por ejemplo: a cuantos les pasó que decían: me están mirando  mucho, me están mirando, me miran todos, y vos empezás a mirar y descubrís que todos te miran, porque empezás a atraer las miradas de los demás, vos decís: me van a  engañar, seguro que éste es un ladrón, tal cual porque" las voces atraen a lo semejante".
¿Qué tenemos que entender? que hay varios tipos de voces que nos vienen automáticas están grabadas, creemos que somos nosotros, que nunca nos sentamos a analizarlas y a desterrarlas, porque creemos que somos nosotros, pero no somos nosotros.
Hay tres tipos de voces
Primera voz es la voz de la víctima. Cuando nos decimos internamente: qué va a ser, es muy difícil, ves que estás solita. O decís, no me llamaron, yo sabía que la vida es dura y difícil. Son personas que viven llorando, especialmente cuando sufren, cuando sufren les agarra frustración, porque dicen: a vos te ayudé y yo en mi peor momento, esperaba que me llames y vos no me llamaste. Nos viene esa voz: todos se borran, soy un solitario nada llena mi corazón.
La segunda voz es la voz de la inseguridad. Nos vienen pensamientos, ejemplo: y se viene lo peor es muy difícil, te van a echar, no vas a prosperar, mira qué vieja que estás, es difícil. Pareces un tonto, mira se enojó con lo que dijiste.
La tercera voz es la voz ansiosa. Arranca con, qué pasaría, ¿y si me echan?, ¿y si nadie me quiere?, ¿y si me quedo para forrar Biblias?, solterita. La voz de la ansiedad siempre se activa.
Las voces que nos vienen no somos nosotros, nosotros somos espíritu, somos imagen de Dios.
Voy a soltar cuatro cosas bien poderosas:
Dice que hay un muchacho que está muerto, lo están llevando para la tumba, la gente está llorando, está todo el pueblo, miles de personas están llorando, y de pronto aparece el Señor, para el féretro, y dice: ¡Joven, levántate! y el joven se levantó.
Primera enseñanza: el pueblo estaba llorando, el pueblo simboliza las miles de voces que te han estado hablando, que te han estado llorando, que te han estado torturando. Enseñanza: esas miles de voces que han repercutido en tu mente, serán silenciadas por la voz de la vida de Jesucristo. Hoy el Señor viene, se para delante de nosotros y le va a ordenar a todas esas voces de dolor, de exigencia, de llanto y negativa, que se callen en el nombre del Señor. Porque puede haber miles de voces, pero cuando la voz del Señor aparece y se activa, todas las otras voces se tienen que callar.
La semana pasada me dijo una persona, yo pastor, tuve cuatro intentos de suicidio, vine acá conocí a Jesús, y quiero vivir. ¿Qué fue lo que hizo el Señor? le habló a todas esas miles de voces, hay voces en tu cabeza que representan ese pueblo que te están llorando, que te están diciendo: no lo vas  a lograr, que llegaste hasta acá, yo me imagino cuando Jesús dijo: paren, joven levántate, porque la voz del Señor es como el estruendo de las muchas aguas, la voz del Señor es como trompeta de guerra, cuando el Señor habla todas las voces de los cielos, de la tierra, y debajo de la tierra, se tienen que callar  en el nombre de Jesucristo.
Hoy vamos a declarar que la voz del Señor, nos va a levantar otra vez a la vida.
Segunda cosa: se viene un cambio en la ruta. Las voces me llevaban para la tumba pero Jesús me manda para mi casa. Lo estaban llevando a la tumba al pibe, las voces te van a llevar al cementerio, pero Jesús dijo, alto, las voces no van a ir para allá, van a ir para el otro lado. Dios te va a llevar a tu casa, casa simboliza: abundancia, bendición, prosperidad, gozo, éxito, ese es el ambiente donde la voz del Señor hoy, va a acallar y va a cancelar la ruta de la muerte para llevarnos a la bendición. Hoy hay más de uno que iba para un lado, pero terminarás en otro, terminarás en tu casa.
Los hombres lo llevaban a enterrarlo y Jesús lo levantó y se lo dio a la madre, y lo mandó a la casa. Las voces te dicen casa no, tumba sí. Jesús dice tumba no, casa sí, pobreza no abundancia sí, enfermedad no, sanidad sí, abandono no, abundancia sí, porque no importa lo que digan las voces, que las voces del pueblo griten, lloren, en tu cabeza y las ovejas oímos la voz del Señor y la seguimos y cuando la voz del Espíritu Santo se te mete en la cabeza, no importa hacia donde te llevaban, Dios tiene la última palabra. Gracias papá.
Hoy es mi día.
- Nadie se hace millonario en un día, pero hay un día en que sabés que serás millonario.
- Nadie se hace feliz en un día, pero hay un día que sabés que serás feliz.
- Nadie se hace bendición en un día, pero hay un día que sabés que serás de bendición.
Y hoy es el día en que el Señor nos levanta, nos cambia la ruta y nos manda la bendición. Hoy es el día de oír la voz de Jesús.
Levántate para la casa. Si yo agarro a un pájaro y lo meto en un balde con agua, eso es abuso de animales, porque balde con agua no es su ambiente. Tengo una buena noticia: las voces te quisieron meter en la tumba, pero la voz de Jesús dice: ese no es tu ambiente, tu ambiente es casa, tu ambiente es bendición, tu ambiente es libertad, tu ambiente es éxito. Yo te formé, no para que las voces te lleven a la tumba, sino para que mi voz, la voz del buen pastor te guíe y te lleve a la bendición, dice el Señor.
Yo quiero que vos te imagines eso, todas las personas llorando, la mamá viuda, sola, llorando, y de pronto aparece el Señor y le pone la mano al féretro, y lo paró porque viene un ¡basta! divino se viene un basta de pobreza, basta de dolor, basta de sufrimiento, basta de voces que lloraban, basta de voces que te atormentaban, basta de una vida tonta, basta de dar vuelta alrededor de lo mismo, hoy hay alguien, más poderoso que todas las voces de toda la historia de toda nuestra vida, es la voz del maestro, es la voz poderosa del rey y del creador, que va a parar el féretro, porque la gente siempre te llevaba, pero hoy el Señor te dice ¡basta! no te van a llevar más, basta de llorar, basta de sufrir, basta de todo, hoy yo pongo un freno, y comienza tu ambiente a activarse otra vez. Basta.
¿Hermanos, cuántos están hartos de las voces? yo soy solita, basta de esa voz, vos sabés cuál es tu voz y vos sabés el dolor que te ha traído la voz, y vos sabés que la voz no te lleva a tu ambiente, la voz te lleva a tu entierro, pero hoy el Señor tiene que cancelar y poner un basta divino. Como pueblo de Dios hemos sufrido, nos han humillado, nos han maltratado pero Dios me dijo, Bernardo decile a  mi pueblo que se viene un parate del cielo, la gente ya no te va a llevar adonde quiere, ni va a decir lo que quiera, ni va a hacer lo que quiera, más de uno se va a tener que morder la lengua.
Yo me lo imagino, cuando Jesús apareció habrá pensado, de pibe pensabas que te iba a dejar que te entierren, parecía que te iban a enterrar, pero acá estoy yo, vos pensabas que Dios te había abandonado, pero hoy estamos acá y Dios te ha traído para decirte basta, basta, basta, basta, basta, amén. Que alguien se levante con el espíritu de vida amén.
¿Cuántos años estuvo Israel en el desierto? cuarenta años. ¿Qué comieron cuarenta años? maná, maná, maná, maná. Y el pueblo le dijo a Moisés ¿qué más hay para comer? Maná. Hay maná. Y dice que la ropa no se les desgastaba, los zapatos le crecieron, y la ropa no se desgastaba, vos sabés lo que es andar cuarenta años con la misma ropa. Ahí las mujeres fueron las que dijeron basta, no estás harto de estar siempre en el mismo lugar, con la misma gente, con los mismos dramas, con la misma ropa, con la misma cantinela, ¿no estás harto?, ¿no hay ganas de que Dios haga el giro y nos mande al lugar de bendición? hoy es el día del basta de Dios.
¿Cuántos le dijeron que eran unos bagres? El pez de mar, sale del agua salada, pero cuando lo probás no está salado. Porque el pez no deja que el agua exterior contamine su interior, cuando te digan bagre, decile yo no dejo que las presiones de afuera cambien mi yo verdadero, yo sé quien soy, quién me ha llamado, quién está en mi, y hacia dónde voy, vos pensabas llevarme a la tumba, más Dios me manda a mi ambiente de bendición.
Las voces se  silencian, hay un cambio de ruta.
Tercero: vienen fuerzas nuevas. Dice que lo paró y le dijo: "joven" y la palabra joven quiere decir "fuerzas sin usar". Jesús le estaba diciendo: fuerzas sin usar se van a activar en vos. Las voces, la voz de tu espíritu, la verdadera, que Dios creó para hablarte, está llena de fuerzas, pero las voces de afuera, mamá, abuela, nos taparon las fuerzas, pero hoy viene la voz del cielo a decirte "joven". Viste cuando le viene la crisis a los hombres de los treinta de los sesenta y se van con la chica de quince, ¿sabés por qué? le agarró eso, se le fueron las fuerzas.
Dios va a activar las fuerzas del espíritu, que Dios puso dentro de nosotros, porque el gozo de Jehová es nuestra fortaleza, caminarás y no te cansarás, correrás y no te fatigarás, dice Isaías,"levantarás alas como las águilas, sobre todas las tormentas porque las fuerzas del Señor estarán activas en ti". Gloria a Dios.
Dice que Charles Chaplin se presentó en un concurso, sobre quién imitaba mejor a Chaplin y salió tercero. Hay que ser tonto para oír las voces de la gente, ni Chaplin se salvó, hermano. Dios va a activar fuerzas extraordinarias, porque Jesús cuando paró el féretro le habló, no dijo, no lloren que se viene un milagro, dice que le habló al espíritu, porque cuando Dios te habla, habla a tu espíritu. Dios le habla a tu ser interior, a tu verdadero yo que es eterno, y que es la vida de Dios nuestro espíritu. Cuando morimos, el estuche queda acá, pero el espíritu vuelve a Dios, porque es eterno, y cuando Dios nos habla, como nos está hablando a cada uno, palabras específicas, nos habla en nuestro espíritu, que es de la misma naturaleza que él y le dice: levántate; y la voz le entró tan fuerte que el hombre se levantó, y la única voz que tuvo adentro ese joven, fue la voz de Dios.
Vamos a suponer que yo a Darío le digo: sos un tonto, sos un inútil, si la voz interna de Darío dice, soy un tonto, soy un inútil, la voz interior de él, se va a conectar con la voz de afuera. Si yo te digo, vos sos fea, la voz de afuera es la misma voz que vos tenés adentro, se conecta, pero si Darío tiene adentro la voz del Padre, la voz de Dios, y yo le digo, sos un tonto Darío, va a decir ¿a quién le habla? esta persona no va a conectar con las voces de afuera. Por eso en esta noche, Dios nos va a llenar de su voz, y a todas las voces que nos criticaron, descalificaron y humillaron no las vamos a entender. Pero cuando Dios te dice: Lo vas a lograr, esa misma voz que está dentro tuyo, dice esa voz conecta con la mía, lo vas a lograr, lo vas a alcanzar, todo lo que hagas te saldrá bien, esa voz la conozco, esa voz es la misma que la voz del Padre que está dentro mío. Dios nos va a llenar con su voz. Que hablen.
Dice que le apuró el carro al chico y le dijo: ¡levántate! y le metió la voz de él, la voz de papá tiene que entrar. ¿Sabés qué le pasó a ese muchacho? no tenia papá, era hijo de una viuda, ahí hay un símbolo, no había una palabra de afirmación, una palabra de validación cuando Jesús vino, no lo condenó, no le dijo te moriste por pecado, no, no, Jesús le dio vida. Cuando el Señor nos habla, Iglesia, no es para meternos una voz de la religión, menos para hacernos evangélicos, es para ponernos la voz de la vida dentro, y activar las fuerzas, hay tantos dones dentro tuyo que todavía no has soltado, hay tanto sueños sin alcanzar.
Ayer le dije al intendente Julio Pereyra, ¿sabés cuál es el lugar más rico de la Argentina? la Chacarita, están los libros que no se escribieron, están enterrados los sueños que no se hicieron, tenemos que morirnos vacíos, porque alguno se murieron antes de oír y no se avivaron, pero para eso está el Señor, para arruinar los funerales, para cancelar las voces. Yo no sé cuántas voces del pueblo te han estado hablando, yo no sé hacia donde las voces te han estado queriendo llevar, pero yo sé que hay alguien más grande, que todo lo que está en los cielos en la tierra y debajo de la tierra.
Dice la Biblia que ante el nombre de Jesús, se doblará toda rodilla se va a doblar Obhama, se va a doblar Bush, se va a doblar Menem, se va a doblar Hitler, se van a doblar los ateos, los locos, un día cuando el Señor venga en gloria, toda rodilla se doblará y dirán, Jesucristo es el Señor. David en el Salmo 37 dice " tu voz es como el estruendo de las muchas aguas es como aceite derramado sobre mi corazón que me sana Señor tu voz ha sido como miel dulce a mi paladar". David se enamoró del Señor, ¿sabés por qué?, porque él aprendió a oír sólo la voz del papá. Y cuando este joven se levantó, dice la Biblia, que se levantó y empezó a hablar y la palabra en el original quiere decir "hablar con fe".
En esta noche, Dios te va a levantar de manera sobrenatural, porque Dios no habla a la mente, Dios habla al espíritu, y cuando Dios pone su voz, Dios te levanta y cuando te encontrás vos, hablando, hablás lo mismo que habla Él, su palabra.
Hay personas que tratan de escuchar a Dios con la mente, y no es con la mente, es con el espíritu. Conocen la voz, y la voz empieza a ordenar todo, porque es una voz de vida. Jesús, dice en la Biblia, que entró en el desierto, y el diablo lo tentó, el diablo lo atacó, pero Jesús venció. ¿Cuantos días estuvo en el desierto Jesús? cuarenta días, ¿cómo aguantó cuarenta días sin comer? ¿Qué representa el desierto? la prueba es un símbolo de la prueba, en la prueba vos tenés hambre, pero no tenés comida, en la prueba vos necesitas compañía, pero estás sólo, en la prueba necesitás paz y te aparece el diablo ¿cómo Jesús aguantó? con la voz, porque dice que cuando Jesús se bautizó, la voz del cielo dijo: éste es mi hijo que lo amo, la voz de Dios es un motor que te hace pasar el desierto y salir en victoria. Vos no le tenés que decir, Señor que mi desierto pase rápido, no, dame tu voz, porque tu voz es un motor poderoso que me va a empujar, que cuando esté sólo esté contigo, que cuando el diablo me ataque esté contigo, y cuando tenga hambre, no sólo de pan viva el hombre sino de tu voz. Y cuando salió Jesús de ahí, dice que fue a una fiesta, las bodas de Caná, llegaron al tercer día, no había vino, entonces la mamá, Maria, vino, tenia que ser una mujer, y le dice, nene no hay vino. Jesús le dijo, no ha llegado mi hora, fue a los sirvientes de la fiesta y le dijo, hagan todo lo que les va a decir ¿porqué Maria le fue a decir no hay vino, hacé vino? porque Dios te va a poner dos voces, la voz del Espíritu Santo para atravesar la tormenta, y la voz de María para empujarte a que hagas los milagros que Dios te prometió. Dios te va a poner gente que te va a empujar, y te va a decir, hacé lo que Dios te dijo, andá donde Dios te dijo, Dios te va a levantar. Tenía que ser una mujer la que empuje, la que diga vamos bebé, haceme un milagro, acá tiene que ser la voz de alguien, Dios te va a poner Marías,  que te vana empujar, te van a motivar, te van a alentar, te van a activar, y vos vas a terminar siendo una voz de Dios para la gente. Dice que había diez mil muertos de hambre, y Jesús agarró a los discípulos y les dijo: denles de comer, los empujó. La voz que Dios va  activar y va a salir de tu vida, va a empujar a los demás, los va a levantar a los demás, porque va a ser la misma voz que a vos te levantó, la misma voz que vas a hablar y va a empujar a los demás.
Se viene algo extraordinario, iglesia, todo lo que le pidamos al padre, Dios nos lo va a dar, todo lo que hagamos nos saldrá bien. Gracias Señor.
Porque la gente dice no, pero los hijos de Dios nos vamos a levantar como María, para empujar a los demás a alcanzar su destino. No sé cuantas voces, pero vamos a preparar la atmósfera, para que la voz del Espíritu Santo, cuando oremos, penetre dentro nuestro, nos limpie de todas las voces que no somos nosotros, y la voz de papá. Cuando David la escuchó dijo: "Jehová es mi pastor nada me faltará, en pastos verdes me hará descansar y cuando pase por el  valle de la muerte el bien y la misericordia me seguirán", esa es la voz de alguien que ha escuchado la voz de la vida. Yo he orado para que en esta noche, iglesia, todas las voces se calmen y la voz del Espíritu de Dios se active en nosotros.  
Señor yo pido en esta noche que todas las voces que me han llevado a la derrota se callen, hoy abro mi espíritu para que me llenes, para que me bendigas, para que me bautices, yo hoy me levanto en el poder de tu palabra, me vuelvo a poner de pie, recupero las fuerzas y camino hacia mi bendición, tú estás conmigo, tú me has hablado, y todo lo que haga me saldrá bien.
Vamos  a ser como María, empujadores a otros de milagros, gracias Señor, cuando hablemos es para que al otro le llegue la hora del milagro. Cuando la Biblia dice que Dios llenará con su gloria la tierra, con su gloria la palabra, gloria no es humo, no es un humito, no es un éxtasis, la gloria es "la voz de Dios" Dios nos va a llenar con su voz, con su gloria, la voz de Dios nos va a llenar, y nos va a llevar a la dirección que Dios nos ha prometido. Las voces seguirán hablando, pero ya no conectaremos, porque no habrá conexión de voces externas con voz interna, y cuando una persona oye la voz de Jesús queda prendido a él, porque no hay otra voz como la de él.
Vamos a celebrar como si el milagro estuviera hecho, porque todo lo que celebres anticipadamente en tu vida, Dios te lo derrama.


Lucas 7:11-16 "Poco después Jesús, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud, se dirigió a un pueblo llamado: Naín. Cuando ya se acercaba a las puertas del pueblo, vio que sacaban de allí a un muerto, hijo único de madre viuda. La acompañaba un grupo grande de la población. Al verla, el Señor se compadeció de ella y le dijo: No llores. Entonces se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron, y Jesús dijo: Joven, ¡te ordeno que te levantes! El muerto se incorporó y comenzó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre. Todos se llenaron de temor y alababan a Dios. Ha surgido entre nosotros un gran profeta, decían, Dios ha venido en  ayuda de su pueblo."

jueves, diciembre 1

Tres momentos que todos vamos a vivir por Bernardo Stamateas


Tres momentos que todos vamos a vivir por Bernardo Stamateas
En esta noche , seré entrenado en los tres momentos que necesito vivir para alcanzar mis sueños, lo declaro, amén y amén.
Tres momentos que todos vamos a vivir
¿Cuántos tiene sueños económicos, afectivos, personales, de materiales, espirituales?
Dice la Biblia en Isaías 49 que somos como una flecha en las manos de Dios.
El primer momento en el que Dios te va a poner es cuando Dios te pone en la aljaba, en el lugar donde estaban las flechas. Eso representa el tiempo de entrenamiento, cuando nadie te conoce, cuando nadie sabe que existís, cuando no tenés nada es el tiempo de la preparación.
Jesús se preparó treinta años para hacer tres años de ministerio, Moisés se preparó cuarenta para salir, cuarenta años de ministerio.
Preparación. Cuando vas a comprar una casa, vos preguntás donde queda la casa, porque el lugar donde está la casa determina el valor. Tu valor depende del lugar donde estés, si vos estás siendo entrenado y preparado, vas a valer mucho. Entrenamiento.
Cuando Dios te da un sueño siempre te queda grande, el poncho siempre nos queda grande. ¿Por qué Dios siempre te da un sueño más grande que vos? para que vos crezcas más grande que tu sueño. ¿Por qué hay personas que no han funcionado en el pastorado, personas que no han alcanzado sus sueños económicos, sus sueños afectivos? porque el sueño les quedó grande y ellos no crecieron, no fueron entrenados. El que sabe más, es porque aprendió más. Ignorancia es una maldición.
Dice Lucas Marquez; tu conocimiento determina tu radio de influencia
. 
Tengo que ser entrenado. Porque el Espíritu Santo nos va a recordar todo lo que sabemos, pero si yo no sé nada, no me va a recordar nada. Tenemos que ser formados, tenemos que ser entrenados, tenemos que tener mentores, tenemos que tener ganas de ser formados.
Del Potro no ganó la final con Federer en la final, la ganó en el entrenamiento. Todas las batallas no se ganan en las pruebas, se ganan en el entrenamiento. Cuando vos vas a dar una prueba y la prueba te fue mal, no te fue mal la prueba, te fue mal en el entrenamiento. Cuando vos estás pasando una crisis, ese es el día de la prueba, y vos decís: Señor ayudame, vos llegaste tarde porque ya estás en medio de la prueba, vos tenés que ser "entrenado y preparado".
Fíjense lo que nosotros vivimos como normalidad, por ejemplo, te criaste en una casa en que todos eran pobres y tu mente estableció pobreza como normalidad, vos vas a prosperar vas a hacer buenos negocios vas a avanzar, pero vas a hacer algo inconsciente para volver otra vez a tu "concepto de normalidad". 
Vos tenías una mamá depresiva que te decía: ¡ay nena! me muero, me muero, y tu papá estaba al lado y te decía, traele la  manzana a mamá que está mal. Entonces tu normalidad es estar triste, vos avanzás, empezás a mejorar, te alegrás, pero tu mente va a hacer algo inconsciente para llevarte otra vez, a tu concepto de normalidad.
¿Por qué Dios nos tiene que entrenar? para romper todos esos conceptos de normalidad, y meternos en la bendición.
Lo primero que necesitamos aprender y hacer toda la vida es ser entrenado. 
Voy a ser entrenado. 
Dice que Jesús va en el barco y les dice: "vamos al otro lado" y cuando va con el barco se levanta una tormenta, Jesús se despierta, calma la tormenta, y cuando pisan tierra se le aparece un endemoniado que tiene cinco mil demonios.  Jesús libera  a ese endemoniado y lo deja sano y bendecido. 
¿Por qué se le levantó una tormenta a Jesús cuando iba allá? cada vez que se levante una tormenta en tu vida, es porque estás por pisar tierra, y tener una de las victorias más grandes y extraordinarias de toda la historia de tu vida.
Todos los que están pasando una tormenta, el Señor te dice dormí, descansá, porque la súper-victoria que se viene será archí-mega-extraordinaria. Cuando llegó le preguntó al endemoniado ¿cómo te llamás?, el muchacho no tenía voz, hablaron los demonios, "legión" porque somos miles. Hay personas que han perdido su voz, su verdadera identidad, y las tinieblas le han metido la voz del miedo, la voz de los complejos, la voz de la inseguridad, hay miles de voces que no son  tu voz verdadera, la voz del suicidio, la voz de la muerte, este muchacho endemoniado, dice la Biblia, que vivía en las tumbas, estaba loco, pegaba con cadenas, nadie lo podía atar, se lastimaba con las piedras intentando suicidarse, pero vino el Señor, y esas miles de voces demoníacas, volaron en un minuto.
 El Señor me dijo que te diga: vos que has vivido miles de abusos, miles de momentos tristes, miles de abandonos, en un minuto con la voz del Señor, serás libre para toda la vida.
Dice que el hombre quedó vestido sentado y en su sano juicio. Vestido: Dios te va a devolver todo lo material que el diablo te sacó, te va a dejar sentado, con  paz interior y en sano juicio, sabiduría divina para ir por más, porque cuando el Señor viene, todas las voces demoníacas se tienen que ir por la autoridad de Jesucristo.
Cuando Jesús pisa tierra se le aparece el endemoniado, y le dicen los demonios ¿por qué nos atormentas antes de tiempo? ¿De qué tiempo? y Jesús les dice: "se van" y los demonios le rogaron ir a los cerdos, se metieron en dos mil cerdos y ahogaron a los cerdos. ¿Por qué se metieron en los cerdos y ahogaron a los cerdos? porque eso era lo que los demonios iban a hacer con el hombre: matarlo. Pero vino antes de tiempo, antes de que lo maten el Señor vino, había una condena de muerte sobre nosotros, pero él vino antes de tiempo para cancelar esa condena de muerte, sacarnos de la tumba, sacarnos de la cadena, sacarnos de la vida tonta, y meternos en la vida de Dios, antes eras loco para el diablo, ahora serás loco para el Señor. El hombre, un loco de la guerra, vivía en las tumbas, a los gritos, y de pronto queda vestido, sentado, y con juicio cabal, y le dice, Señor yo quiero seguirte. Dios va a activar una vida apasionada, te va a sacar de la rutina que te tenía en las tinieblas, y te va a meter en lo mejor. Hay más locos que vos, hay locos graduados, Dios te va a conectar y vos te vas a encontrar con gente más loca que vos, pero antes eras loco para el diablo, pero ahora vas a ser un loco, un soñador loco, que espera cosas grandes y Dios te va a conectar con locos graduados, que te van a decir, vamos, porque vamos a terminar el año en súper-archí-victoria.
La pasión te lleva donde la razón te deja. Pasión.
El loco gritaba,  pegaba con la cadena, se lastimaba, pero de pronto ahora, Jesús le metió vida. Dios te va a sacar de los lugares ridículos, de esos trabajos, vieron esa gente que está en el trabajo, que dice como automáticamente, "tome el ascensor", "mire la línea blanca", limándose las uñas. Dios te va a sacar el piloto automático y te va a meter en una vida apasionada. 
Quiero decirle algo iglesia: los próximos tres meses y medio que nos quedan, vamos a vivir cosas sobre-archí-naturales de parte del Señor, toda la rutina que el enemigo nos había sembrado va a volar, con la voz poderosa del Señor, y vas a vivir la vida más aventurada y extraordinaria de parte de Dios. Todo lo que celebres se queda con vos.
Elías estaba con Eliseo y Eliseo le decía dame la doble unción del Espíritu, dámela, dámela, no, no, no, trece años, vos sabés trece años que te digan no, no, y Eliseo le decía dame la doble unción, no, no, no, pero un día Eliseo se avivó y le dijo: padre mío cuando le dijo eso agarró la doble unción del Espíritu Santo porque cuando dijo "Padre" él se vio como hijo, y Dios bendice a los hijos, no a los bastardos. Cuando Dios te saca las voces demoníacas, la voz que va a salir de vos, es la voz de hijo, y si sos hijo, sos heredero de todo lo que es dueño papá, porque cuando un hijo nace de un rey, no se lo elige rey por democracia, sino por herencia, y nosotros somos hijos del rey. Dios se llama  Jehová de los ejércitos, de los ejércitos es su apellido, yo soy Bernardo de los ejércitos, Estela de los ejércitos, Graciela de los ejércitos, nosotros somos hijos del rey. 
Eliseo tenía un ayudante, Giesi, pero Giesi nunca recibió el doble de Dios, porque Giesi, dice la Biblia, que era el siervo, nunca fue hijo, por eso espero que en esta iglesia nadie llame a nadie siervo, yo no sé de dónde viniste, qué te enseñaron, la palabra siervo, acá no hay siervos, acá hay hijos del rey, estamos siendo entrenados, formados para cosas extraordinarias, y sabemos que cuando se levanta la crisis nos echamos a dormir en el barco, porque estamos descansando, porque no es la crisis, es la súper-victoria que vamos a vivir, en el próximo paso que vamos a dar.Entrenamiento.
Segunda fase: retraimiento. 
Es cuando la flecha sale de la aljaba y viene el momento de presión. Representa el momento de tensión, donde Dios te pone en su arco, y vos te alejas más de la meta, parece que todo está yendo para atrás, es el momento de presión, ese es el segundo momento que todos vamos a pasar. Momentos difíciles donde viene el rechazo, donde viene la crítica, porque no es, cuántos éxitos vos podés tener, sino cuántas presiones podes resistir.
En veinte años de servir a Dios, vi miles de personas abandonar su sueño, porque no resistieron la presión, una silla, una pelea, estar parados, una tontería, lo quitaron de la escena, terminaron girando por todos lados, perdieron años de su vida, porque no entendieron que Dios te va a meter en el arco, y vas a sentir presión, rechazo, crisis. Pero lo que es difícil para los demás, va a ser fácil para mí.
David era hijo de una canita al aire, la mamá lo tuvo con un hombre que no lo quería, lo mandó a cuidar ovejas, los hermanos no lo querían, el muchacho había sido rechazado, hijo de adulterio, el chico empezó a vivir eso de tan pequeño, porque Dios lo estaba metiendo en la presión del arco. De pronto, cuidando las ovejas, viene un oso, viene un león y dice yo no quiero matar a un oso, yo no quiero matar a un león, pero Dios lo estaba entrenando, en los momentos difíciles no reniegues, te están sacando piel de rinoceronte, y cuando David fue llamado, lo ungieron.
Descubrí cuánto aceite le echaron, para ungirlo como rey después que venció a Goliat, ocho litros de aceite, por eso David dijo, unges mi cabeza con aceite, mi copa está que rebosa. Traducido es, Señor, me lastimaste hasta el calcio de los huesos, le cayó aceite por todos lados, no ungían como lo hacemos nosotros, recibe ahí, con la punta del dedo, eran ocho litros, vos sabés que te bañen con ocho litros de aceite, ¿sabés porque Dios te baña así?, porque Dios te entrena para toda la victoria. Dios no te unge un poquito, y yo he orado para que en los próximos minutos, cuando cerremos esta reunión, haya un derramamiento del Espíritu Santo que te bañe de tal manera, que digas, unges mi vida con aceite y mi copa está rebosando de tu presencia.
Viene uno y le dice a Jesús, dice Herodes que te va a matar, dile a esa zorra que sano hoy, sano mañana, y al tercer día termino mi obra; traducido, él es una zorra, yo soy un león, a mí nadie me pone límites de lo que puedo y no puedo hacer. Nunca dejes que las zorras te amenacen y te digan hasta donde podés llegar, vos sos un hijo del rey, callás las zorras porque sos león, y vos decís: lo que empecé yo lo voy a terminar, y no voy a dejar que nadie me diga hasta dónde puedo, y hasta donde no puedo, si Dios dice que me va a prosperar, me va a prosperar, si Dios dice que me va a bendecir, me va a bendecir, y si Dios me dijo que mi casa estará bendecida, mi casa estará bendecida.
Entrenamiento, retraimiento, presión. 
Yo leí antes todas las presiones que tuvo Pablo, sabés cuantos latigazos le dieron, ciento cincuenta, naufragio, falta de comida, ladrones, presiones, insomnios, y yo dije ¡guau! este sí que estuvo en el arco, y Dios te va a formar, todas las presiones son para que aprendamos a manejarlas porque viene la tercera fase.
Tercera fase que es el lanzamiento.
Seré lanzado hacia el blanco perfecto y alcanzaré todos mis sueños.
Hoy estás, nadie te conoce, Dios te está domando, después viene un momento de presión, pero después viene un momento donde Dios te lanza, y alcanzaste la bendición, y cuando vos lográs el blanco ¿sabés qué hace Dios?, te da uno más grande. 
Fíjense, a Pedro le dice el  Señor: Pescá, tira y pesca, muy bien, ahora te voy a hacer pescador de hombres. Ganame un judío, gana un judío, ahora ganame a muchos judíos, gana como ocho mil en dos predicas, muy bien, le dice, ahora quiero que me ganes a un gentil. Pedro era un religioso de la Piedrita de David y dijo, no con gentil no, yo vine para los judíos, dale no lo llames inmundo, hablale del Señor, entonces Pedro le predica a Cornelio y se convierte toda la familia, y Dios le dice, ahora quiero que ganes una ciudad de gentiles, y Pedro dice no, no puedo, ¿sabés que hace Dios? levanta a Pablo. Cada vez que vos le digas que no, a un desafío, lo va a agarrar otro. ¿Sabés por qué esta iglesia es tan bendecida? porque esta iglesia agarró todos los desafíos que muchas iglesias dijeron que no, y nos hemos metido en todos los recovecos, habidos y por haber, llevando la luz y la Presencia del Señor, y vamos por todo.
En esta noche yo voy a ser enviado a todos los desafíos que Dios me ponga, no tengas miedo.
¿Cuáles son todas las bendiciones? hay bendiciones por gracia. Es cuando vos recibís algo sin haber hecho nada. Por ejemplo, vos no trabajás y te encontraste cien mil dólares, y no orás ni vas a la iglesia, es por gracia. Te llama la abuela de Córdoba y te dice, te quiero dar los cinco viñedos que tengo, y las casas. Vos llegás al trabajo, ni trabajaste, te aumentan el sueldo, es lo que la gente llama suerte. Viste cuando alguien te dice, yo no lo busqué, me vino de suerte, eso se llama en la Biblia "gracia" agarrálo. 
Después hay bendiciones por lucha, por pelea. Dice, al reino lo arrebatan los violentos. Es cuando vos te metés en un lugar y decís, este trabajo me pertenece, lo marcás, lo pisás y decís, esta es mi familia, esta es mi casa, y el diablo tiene que salir de acá, y vos tomás esa bendición, porque peleaste espiritualmente por ella. Y en los próximos tres meses y medio, vas a recibir bendiciones de la nada, y bendiciones por pelea, porque vas a tomar lo que Dios te prometió, amén.
Después estan las bendiciones por trabajo. Vos sembrás, cosechás, vos sembrás, cosechás, hay bendiciones que no te las da Dios, te las da tu semilla, vos sembrás y cosechás. Hay bendiciones que son gratis, te las da Dios, hay otras que las ganás por pelea, todas las bendiciones están preparadas para nosotros, y queremos todas las bendiciones.
Hay otra bendición que viene por sabiduría, cuando vos aprendés. Jesús le dijo: boga mar adentro y tira las redes, se fue mar adentro, echó las redes, y gracias a ese conocimiento divino, pescó y se le rompían las redes. Hay una sabiduría que Dios te va a dar, que te va a abrir puertas, y vas a tomar la bendición por la inteligencia espiritual, que Dios te va a dar en los próximos tres meses y medio.

Las mejores, las bendiciones que vienen por la presencia de Dios.
Estaba Moisés, había hecho un tabernáculo, una carpa donde Dios vivía, y David dijo voy a tomar el modelo de Moisés, pero no me gusta mucho, Salomón había hecho un templo que salió quinientos mil millones de dólares, sabés que ese templo era extraordinario, era como cuatro canchas juntas de fútbol, todo de oro, pero David hizo una carpita, puso cuatro palos y una tela y cuando Dios miró, dice la Biblia cuál de los tres le gustó, le gustó el de David, ¿por qué no le gustó el de Salomón? había escudos de oro, pero David hizo cuatro palitos y una tela ¿por qué le gustó a Dios más el de David que el de Salomón? porque en el de Salomón, el sacerdote entraba una vez por año al lugar santísimo, y alababa a Dios, y David dijo, una vez por año no, ¿sabés qué hizo David? puso cuatro palos, una tela, contrató gente, adoradores los trescientos sesenta y cinco días, que adoraban las veinticuatro horas, David a cualquier hora se mandaba a la carpita, él la llamaba la casa de Dios, y Dios la llamaba la casa de David, y David veía que todo el mundo iba a cantar a la carpita, y él escribió un Salmo: entrad por sus puertas con acción de gracias, vamos a entrar con alabanza, no será muy caro, esto es una lona, pero acá está Dios. ¿Sabés qué tenía David que a Dios le gustó? "hambre" de la presencia de Dios, tu nivel de hambre marcará lo que vas a recibir de Dios, y yo he orado en esta tarde, querida iglesia, para que Dios te ponga sal en la lengua, y se despierte una sed de su presencia, como nunca jamás hemos sentido, no una vez por año, no, no, yo quiero estar todos los días.

El Señor me dijo, el hambre es del tamaño del recipiente de tu espíritu, donde Dios va a poner las bendiciones, si tu hambre es grande, así recibirás, si tu hambre es más pequeño, así recibirás ganas del Señor. 
David era un loco y cantaba, y decía, soy como un nene en los brazos de la mamá, que es amamantado y descansa en tu presencia, y cantaba el gran rey, y un día le cayó la llave; Dios le mandó una llave, yo lo expliqué, pero Dios me profundizó más, dice que le cayó una llave, la llave de David, ¿por qué la agarró David?, una llave espiritual, ¿sabés qué era esa llave?, la presencia de Dios. ¿No te gustaría tener esa llave? que abras el cielo donde vayas, abras el cielo donde vos estés, y Dios me dijo: la llave de tu casa Bernardo ¿vos se la darías a cualquiera?, no, ¿a quién se la darías? a alguien conocido, muy conocido, de confianza, y a quién le darías la llaves de tu casa, y le dirías entrá cuando quieras, como quieras y comé lo que quieras, y usa lo que quieras, a alguien que vos amás demasiado, y el Señor me dijo que en esta noche, él quiere dar la llave de su casa, y está buscando gente que lo ame demasiado, porque cuando Dios te da esa llave, y voy a soltar un misterio, esa llave tiene tanto poder, que te abre los lugares físicos, abre los corazones de la gente . 

Me llamó Julio Pereyra, el intendente, para que hablemos, nos llamaron los intendentes de San Vicente, todas las puertas se nos están abriendo, pero no es que las están abriendo ellos, las estamos abriendo nosotros, porque cuando Dios te da de su presencia, vos tenés autoridad espiritual para abrir lo que nadie abre y cerrar lo que nadie cierra, hambre.
Vieron esa mujeres que están en la peluquería, que tienen las revistas de chismes, con perdón de las revistas, y ven a la persona que le mandamos los libros, están hablando de... y Dios me dijo, hay gente chusma de Dios, habla de Dios, pero nunca habló con Dios, nunca lo experimentaron. He orado para que en los próximos  minutos, puedas abrir tu espíritu y demostrar tu hambre por papá, que tu papá te pueda bendecir, y que tu hambre sea el ensanchamiento de tu espíritu, le digas, Señor, no hay nadie como tú, no hay bien para mi fuera de ti, preferiría estar un día contigo que mil sin ti, te animás a decirle, Señor yo quiero que me bautices. Llega Jesús y encuentra el endemoniado y le dice: ¿como te llamás?, legión, todos los demonios en un instante salieron, yo le quiero dedicar el mensaje de hoy, al muchacho que vino con intento de suicidio, yo te dedico este mensaje para vos, Dios me lo hizo preparar para vos, y te predico como si fueses la única persona que existieses en este lugar, y Dios, cuando diagramó el mensaje, lo diagramó para vos, porque el diablo te lastimó, pero hoy vino alguien más grande que todas las tinieblas que te rodearon, es el poder del Señor para sacarte todas las voces, para darte vestido, para darte paz, y para darte sabiduría.

El muchacho quedó vestido, cuando los del barrio lo vieron, se asustaron, la gente te va a ver tan bien que se van a asustar, decís, prosperé, me llevo bien con mi esposa, ya no le pego más a mis hijos, ¿te acordás las cadenas que tenía? no están más, y todas esas voces diabólicas de miedo, se fueron, y este hombre quedó tan loco ahora para Dios, que le dijo, déjame seguirte. ¡No! Vas a ir a tu casa y les vas a contar, no predicar, porque la gente está harta que le prediquen, la gente quiere que le cuentes lo que Dios hizo en vos, yo no entiendo de la Biblia evangelista, pero yo te voy a contar lo que él hizo en mí.
¿Cuántos queremos ganar a la Argentina? que es tu patria, tu casa, andá y contá lo que Dios hizo con vos. 

Me imagino, el hombre fue para la casa, llamó, y la hija dice, es un vendedor, dice que es papá, está vestido, huele limpio, se bañó, no se droga, no ese no es tu papá, pero de pronto lo ve y le pregunta quién sos vos, el Señor me mandó para decirte que estaba loco, estaba mal, estaba en la cueva, yo lo único que me acuerdo es que me arrodillé, y lo otro que me acuerdo que él dijo, fuera y se me fueron años de dolor, y de pronto aparecí vestido, con paz y me mandó el Señor, que recupere mi casa, y me dio diez ciudades, me las encargó a mi y me puso como autoridad, porque la gente no quiere que le vayas a predicar, sino a contar cosas grandes que Dios hizo con vos, y cuando salgamos de acá, iglesia, vamos a llenar a la Argentina de la presencia de Dios. Antes eras loco para el diablo y ya es hora que tomemos venganza de todos los días que pasamos en la cueva.
A Jesús lo echaron de esa ciudad, pero Jesús dijo, vas vos, es como si estuviese yo. Habrá casa donde no lo quieren a Dios, pero a vos te van a aceptar, y el que te acepta a vos, lo acepta a él. Habrá lugares que donde pisemos, digamos paz en esta casa, y la paz ha venido, diremos sanidad a esta persona, y la sanidad sucederá, habrá poder en nosotros por el poder de la presencia de Dios. Se vienen días extraordinarios.    
 Lo que soy se lo debo a él.  
Tuve una visión hace un tiempo atrás, vi a la Argentina como en las películas que tiran las flechas, millones de flechas, vi millones de flechas encendidas volando de un lado al otro, y cuando las fechas caían, caían sobre toda la Argentina, y se encendía una luz, la flecha tenía fuego pero cuando caía, era como se encendía una luz, y yo vi todas luces que se encendían en la Argentina, y entendí que esas flechas  somos nosotros.
Dice David, llena tu aljaba de flechas, hay un momento donde nadie te conoce, porque hubo un momento en que el diablo dijo: estos son medios tontos, esta no, es religiosa, no esta menos, éste no va a poder correr mucho, y el diablo pasó; era joven y le dije: Señor, quiero que uses mi vida de una manera extraordinaria, y yo escuché una risa, que fue la risa del diablo, se burló de mi, y también se burló de vos, porque te vio que eras una flecha en la aljaba de Dios, quietita, pero Dios te estaba formando. Cuando Presencia de Dios nació y Dios miró a Presencia de Dios, él no sabía que las poquitas flechas, nos íbamos dejar entrenar por Dios, que las pocas flechas íbamos a pasar por mucha presión, y que las pocas flechas iban a ser lanzadas, a tomar todo lo que otros  no se animaron, y lo que el diablo no sabía era que vos ibas a aparecer, el diablo lo había soltado al gadareno pero el Señor vino y lo tomó, y fue una flecha que ganó diez ciudades para Dios.
Hoy estamos acá todas las flechas que el diablo menospreció, porque no sabía que Dios nos iba a tomar en sus manos, que Dios nos iba a poner en la presión de su arco, y que nos iba a lanzar para cosas extraordinarias. Argentina será llena de la presencia de Dios. Ve a tu casa en esta semana  y decile, a mi me pasó esto, contáselo a alguien. Amén. 
Toda enfermedad se va en el nombre de Jesús, todo cáncer, problemas de huesos están siendo sanados, puertas están siendo abiertas por los ángeles, que están viajando ahora a velocidad celestial, gente está sabiendo de vos en estos momentos, por ideas de oro que Dios está activando, fuerzas celestiales están viniendo, de tus pies hacia arriba, ganas de vivir cosas extraordinarias, se están activando ahora sueños nuevos, sueños viejos están rejuveneciendo otra vez, familiares nuestros están siendo rodeados con el Espíritu Santo de Dios, y están trabajando ahora rodeados de la gloria de la nube, no podrán escapar de la presencia del Señor. Gente que en esta noche vino con miles de voces en su cabeza, que no era la voz del Hijo, era la voz de las legiones, hoy por el poder de la presencia del rey todas las voces se van, todo espíritu de muerte se va, de depresión, de tristeza, de locura, todo espíritu de vicio, todo espíritu de adormecimiento, de indiferencia, todo espíritu de pelea, de derrota, toda voz de las tinieblas sale en el nombre de Jesús.
Somos hijos, y si hijos herederos, de Dios de todas las bendiciones, amén. 
Algunos de ustedes esta semana van a ser lanzados, otros van a ser entrenados, y otros van a ser presionados, porque esa es la vida cristiana, siempre entrenados, siempre bajo presión, y siempre en victoria. Dios está con vos, contale a todo el mundo lo que Dios hizo en vos, porque lo que viene para Presencia es extraordinario. Amén.
Lucas 8:30-39 "¿Cómo te llamas? le preguntó Jesús. Legión, respondió, ya que habían entrado en él muchos demonios. Y éstos le suplicaban a Jesús que no los mandara al abismo. Como había una manada grande de cerdos paciendo en la colina, le rogaron a Jesús que los dejara entrar en ellos. Así que él les dio permiso. Y cuando los demonios salieron del hombre, entraron en los cerdos, y la manada se precipitó al lago por el despeñadero y se ahogó.
 Al ver lo sucedido, los que cuidaban los cerdos huyeron y dieron la noticia en el pueblo y por los campos, y la gente salió a ver lo que había pasado. Llegaron a donde estaba Jesús y encontraron, sentado a sus pies, al hombre de  quien habían salido los demonios. Cuando lo vieron vestido y en su sano juicio, tuvieron miedo. Los que habían presenciado estas cosas le contaron a la gente cómo el endemoniado había sido sanado. Entonces toda la gente de la región de los gerasenos le pidió a Jesús que se fuera de allí, porque les había entrado mucho miedo. Así que él subió a la barca para irse. Ahora bien, el hombre de quien habían salido los demonios le rogaba que le permitiera acompañarlo, pero Jesús lo despidió y le dijo: Vuelve a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha hecho por ti. Así que el hombre se fue y proclamó por todo el pueblo lo mucho que Jesús había hecho por él."

lunes, noviembre 28

Descubriendo mi cosecha por Bernardo Stamateas


Descubriendo mi cosecha
por Bernardo Stamateas
En esta noche yo declaro que al salir de este lugar, la cosecha que se ha preparado para mi vida, para mi casa y para los míos, vendrá a mi mano por la obra de Jesucristo. Yo me declaro sano, me declaro próspero, pongo las maldiciones debajo de mis pies, y al Señor Jesús arriba de mi cabeza, confieso su nombre sobre todo nombre, y declaro que toda rodilla de lo que está en los cielos, de lo que está en la tierra, y de lo que está debajo de la tierra, hoy, se dobla delante de mi Señor, me declaro bendecido, me declaro próspero, me declaro sano, en esta noche abro con mi boca los cielos, y declaro que caminaré bajo cielos bendecidos, por la obra de Jesucristo a mi favor, lo creo, lo declaro, amén, amén y amén.
Hay personas que en esta noche van a recibir fuerzas sobrenaturales, porque cuando salgamos de acá vamos a tomar tanta cosecha, que Dios va a tener que activar las fuerzas porque nos van a doler los brazos de tanta y tanta bendición, en el nombre de Jesús, amén.
Toda la cosecha la vamos a descubrir en esta noche.
Primero: Mi cosecha ya está creada. Zaqueo era un hombre petisito, muy rico, dice que se enteró que Jesús pasaba por ahí y fue y se subió a un árbol. Zaqueo representa nuestra cosecha, tu cosecha te está esperando arriba de un árbol, ya ha sido creada, toda la cosecha de los sueños ya ha sido creada, ha corrido rápidamente y se ha subido a un árbol y está esperando que vayamos a tomarla en el nombre del Señor.
Nosotros fuimos creados para ser bendición. Bendición es nuestro ambiente, siempre Dios crea primero el ambiente.
- Dios creó la tierra, y después los animales, porque la tierra es el ambiente.
- Dios creó las aguas, y después los peces, porque las aguas son el ambiente.
- Dios creó el Edén, y luego puso a Adán, porque el Edén era el ambiente de Adán.
La bendición es nuestro ambiente, fuimos creados para nadar en la bendición, y la bendición ya ha sido creada por el Señor, sólo está esperando que alguien la llame.
Voy a llamar a mi bendición.
Dice que Jesús, cuando lo vio, le dijo: Zaqueo, porque vos tenés que llamar a tu cosecha, si tu cosecha no es nombrada, tu cosecha no viene a tu vida. Vos tenés que nombrar tu cosecha, tu casa, tu coche, el dinero que querés, la salud que estás esperando, porque cuando nombramos la cosecha, la cosecha baja del lugar donde está y viene corriendo hacia nosotros. En esta noche nos tenemos que ir afónicos de haber nombrado la cosecha que estamos necesitando, porque Jesús dijo: hoy tengo que entrar en tu casa, hoy la cosecha tiene que venir a nosotros, en el nombre del Señor. Hoy.
Dice la Biblia que vamos a prosperar al treinta, al sesenta, y al ciento por uno. Pero no dice de qué, no dice cuál es la cosecha, dice el porcentaje, porque Dios te da el porcentaje, pero el nombre de la cosecha la ponemos vos y yo, entonces cuando nosotros nombramos la cosecha, la cosecha va a venir a nosotros. Por eso Jesús dijo: todo lo que pidas al Padre, Dios te lo va a dar. Qué tenemos que hacer, pedir la cosecha. ¿Cuántos ya tienen identificada la cosecha que le van a pedir al Señor?
Dice que había una pareja, con una chica muy linda, una rubia impresionante, hermosa, y estaba saliendo con un chico feo, feo, feo, el pastor vio esa pareja y le preguntó al Señor, ¿cómo puede ser que este pibe feo, salga con esta piba tan linda? y el Señor le dijo: sabés por que, porque ese pibe feo, feo dijo, quiero una rubia que sea linda, que tenga plata, que esté ungida ¿y la piba Señor?, la piba dijo: dame un hombre.
Me voy a mover rápido. Dice que Zaqueo fue rápido y se subió, la cosecha siempre es rápida y la capturan los rápidos, porque lo semejante atrae a lo semejante. Hay rapidez de ansiedad, hay rapidez de locura y hay rapidez de fe. Nosotros necesitamos ser gente rápida de fe, si alguien te llama, rápido devolvele el llamado, rápido contestale el mail rápido, tenés que salir de la zona de confort y rápido. Jesús lo vio y le dijo, rápido Zaqueo, hoy, ahora voy a ir a tu casa a bendecirte, al Señor le gusta la gente que dice hoy, yo quiero la cosecha ahora, yo he venido hoy, para hoy ser bendecido, no mañana, no a fin de año, hoy, ahora yo quiero mi cosecha.
Tenemos que ser rápidos, sacar la burocracia espiritual. Bueno, voy a ver, me voy a tomar tiempo. Dice que Israel dio cuarenta años vuelta en el desierto.
¿No estás harto de dar vueltas?
¿No estás harto de ir por las iglesias, de dar vueltas cambiando de pareja?
¿No estás harto de girar por los trabajos?
¿No estás cansado de estar dando vueltas en los pensamientos mentales? Hoy es el día que tenemos  que decir, Señor, yo quiero mi cosecha, voy a dejar de girar, voy a dejar de dar vueltas.
- Hoy yo tomo la decisión de que hoy estaré bendecido.
- Hoy quiero mi coche.
- Hoy quiero mi salud.
- Hoy quiero mi casa.
- Hoy quiero mi prosperidad.
- Hoy quiero mi sueño. Lo quiero ahora, hoy.
Dice que Jesús cuando lo vio a Zaqueo le dijo: hoy voy a ir a tu casa, se invitó. ¿Por qué Jesús dijo, hoy voy a tu casa, se mandó? vos tenés que mandarte hacia tu cosecha, no tenés que esperar que tu cosecha te dé el permiso, vos tenés que ir a tomar tu cosecha, ¿saben qué quiere decir apóstol? quiere decir "enviado", cuando vos te mandás para tu bendición, cuando vos vas a buscar lo que Dios te prometió, vos sos un apóstol, sos un enviado, y dice Pablo, que Dios, cuando crea las cosas en el mundo espiritual, primero pone apóstol, después profeta, después maestros, primero pone enviados y la palabra "primeros apóstoles" es "protón" quiere decir, alguien que logra algo por primera vez, que nunca antes nadie lo logró. Cuando vos te mandás para tu cosecha, vas a lograr un prototipo, por ejemplo, decís, en mi casa nadie estudió, vos vas a ser el primero, en mi casa nadie prosperó, vos vas a ser el primero, porque cuando uno se manda la bendición, Dios lo pone como prototipo, no estereotipo, no uno del montón, sino uno que abre paso, deja huella, deja marca, camino, y marca destino, y hoy nos tenemos que levantar y decir, quiero mi cosecha hoy.
Cuando Jesús lo miró a Zaqueo y le dijo, hoy voy a tu casa, dice que la gente empezó a criticar. Al lado de las críticas, está mi cosecha, y al lado de toda cosecha hay críticas. ¿A cuántos los están criticando? porque al lado está la cosecha. ¿Cuántos tienen un sueño grande? al lado están las críticas, en el mismo lugar donde está tu cosecha, en el mismo lugar va a haber críticas.
Imagínense que cuando Jesús empieza a escuchar que la gente dice, ¿cómo va a ir a comer a la casa de ese hombre?, si Jesús hubiese prestado atención a las tonterías que decían, no hubiese ido a bendecir a Zaqueo; vos tenés que aprender a hacer oídos sordos de las críticas porque las críticas siempre van a estar al lado de tu cosecha, y al lado de toda cosecha hay críticas. Cuando alguien te lastima, alguien te maltrata, te están avivando de que al lado, hay una bendición. Vos tenés que dejar de concentrarte en lo que están diciendo, y decir, gracias, porque tu crítica me avivó de que hay un Zaqueo.
Cuando a mi alguien me dice, porque a mí me maltrataron, me manipularon, me dijeron tal cosa, pastor, yo le digo, está muy bien, lo que te pasó, lo que vos tenés que lograr, es que  nadie más lastime tu corazón, porque si a vos te lastiman el corazón, te vas a quedar con la voz de la crítica, la voz de la murmuración, y no vas a tomar tu cosecha.
Había un hombre que compraba el diario, y siempre el diariero lo trataba mal, pero el hombre sonreía, y cada día iba a comprar el diario con el mismo diariero, un amigo le preguntó ¿por qué seguís comprando y no lo mandas a pasear? y el hombre dijo, porque no quiero que ni él, ni nadie, decida como debo actuar.
Dice que el pastor Yonghi Cho estaba orando, y cuando él oraba le había dado indicaciones a la secretaria, que nadie lo tenía que interrumpir,  un día lo interrumpió la secretaria y le dice: Pastor. Yo te dije que no me interrumpas. Pero lo está llamando el presidente de Corea, quiere hablar con usted, y él le dijo: dígale a la secretaria que ahora no puedo hablar con él porque estoy reunido con el rey.
Vos tenés que ser libre de la gente. Al lado de cada crítica está la cosecha y al lado de toda cosecha hay crítica. Tenemos que ser inteligentes, cuando me dicen algo que me lastima es porque me hace ruido, porque me duele, porque lo que dijo, lo que hizo la conducta de mi esposo, de mi esposa, de mi hijo, me duele, me está haciendo ruido, porque tocó algo mío que no está sanado, en vez de atacar, de acusar, tengo que mirar por que me hace ruido, por que me dolió, por que me molestó, qué toco de mi que no está sanado, qué talón de Aquiles, qué herida de mi historia no está sanada, y justo eso conectó. Entonces las críticas, en vez de usarlas para atraer a la gente, para ponernos en victima, vamos a mirar para adentro, decir ¿por qué me molestó? ¿Por qué me dolió? porque con eso que me dijeron, se metieron en mi vida, y me dijeron que tenía que hacer esto, ¿por qué me molestó?, ¿qué tocó de mí? entonces cuando uno aprende a mirar internamente, va a crecer.
Yo conté que durante años, soñé que me perseguían con un cuchillo, y a veces con un arma, y un día en las vacaciones, estaba leyendo un libro, y de pronto leo que dice, en los sueños, todo lo que vos soñás, son partes tuyas, y eso me impactó. Decía, vos tenés que dialogar con todas las imágenes que aparecen en tu sueño, que son tus partes que no aceptás, y yo pensaba y decía, esa gente que me persigue, ¿qué es lo que está buscando? y de pronto hice como un ejercicio mental, y la parte que perseguía dice yo quiero tomar un café, dije, ¿cómo quiere tomar un café? y el libro decía, la parte que te persigue, es una parte tuya que no aceptás, y yo entendí que los que me perseguían, era mi parte agresiva, yo no quería aceptar mi parte agresiva, y de pronto el Espíritu Santo me trajo recuerdos, cuando yo era chiquito y mi mamá me vino a despertar, yo me enojé, le tiré un zapato y le pegué en la pierna, mi mamá quedó llorando, y ahí me vinieron otros recuerdos porque yo había reprimido mi parte agresiva. Cuando uno puede mirar para adentro y usarlo para crecer. Jesús siguió adelante porque a Jesús no le hizo ruido todo lo que le decían, porque él tenía el corazón sano, y vienen días querida iglesia, donde nadie más, nadie, nos podrá lastimar, y no nos vamos a distraer con la voz de la crítica, sino que iremos a tomar la cosecha completa, que Dios nos ha prometido.
Primero voy a nombrar mi cosecha. Tenés que nombrarla llama a tu cosecha.
Segunda cosa. Validar.
¿A cuántos le gustaría cambiar a alguien de su familia?
¿A cuántos le gustaría cambiar al marido?, ¿a la esposa?, ¿a los hijos?
Tengo dos buenas noticias.  Primera: vamos a declararla, no puedo cambiar a nadie.
A papá, a mamá, a los hijos, a la pareja, al abuelo, al que está al lado, a nadie.
Segunda declaración poderosa: no puedo resolver los problemas de nadie. De papá, del jefe, de los amigos, de nadie.
No podemos cambiar a nadie y no podemos resolver los problemas de nadie. Cuando viene alguien y me dice: Pastor, ayúdeme tengo un problema, no puedo resolverle el problema a nadie. En este día, tenés que saber que nadie te puede resolver tus problemas.
Pero el Espíritu Santo puede cambiar a todos y resolver todos los dramas. El Espíritu de Dios puede cambiar a quien sea y resolver todo problema, amén.
Cómo puede ser que Jesús lo ve a Zaqueo, un ladrón, y cuando lo ve, le dice: Zaqueo hoy voy a comer a tu casa, y Zaqueo le dice: voy a devolver todo lo que robé, voy a dar la mitad a los pobres, y cambia en cinco minutos. Hace un cambio extraordinario.
¿Qué es lo que hizo Jesús? Lo que  todas las personas necesitamos, porque nosotros no podemos cambiar a nadie, pero el Espíritu Santo puede cambiar a todo el mundo, puede cambiar a tu marido, a tu esposa, a tus hijos, a tus suegros.
¿Cómo nosotros, podemos prepararle el camino al Espíritu Santo, para que el Espíritu Santo resuelva todos los problemas, y cambie a la gente? validando a la gente.
Una chica y le dice a la mamá: le presté la ropa a  mi amiga del colegio, y me la devolvió sucia, la mamá le dice, no prestes más la ropa, la hija le dice: vos no entendés nada. ¿Cómo que no entiendo nada? me estás diciendo que te la devolvió sucia, no se la des más. Pero vos no entendés nada, morite, le dice la hija. La mamá dice, no entiendo más a esta nena. ¿Por qué la hija le dijo eso? porque lo que buscamos todos los seres humanos, es que nos validen, lo que pedimos, no es que nos resuelvan nada, porque nadie le puede resolver a nadie nada. Porqué pelean muchas parejas, ella llega a casa y dice, estoy cansada, qué dice el marido, claro y vos te creés que no hice nada en todo el día, yo también estoy cansado, pelean para ver quién se cansó más en el día, y qué es lo que está buscando, él o ella, que alguien le valide la emoción, se la reconozca, cuando vos le reconoces la emoción a la persona, por ejemplo, viene alguien y te dice, yo tenía ganas de darle una trompada, y vos le decís: no, no hay que pegar, lo que está buscando esa persona es que le valides el pensamiento, yo también tuve muchas ganas de pegarle. Cuando alguien le dice es lógico lo que sentís, a mi también me pasó, que bueno que lo estás diciendo. Cuando viene alguien y dice no tengo plata para comer, y el otro dice, vos no sabés lo que es la pobreza, pobreza es lo que pasé yo en la segunda guerra mundial, mocoso, entonces  estamos invalidando la emoción.
Jesús lo vio a Zaqueo, no le dijo, ladrón, devolvé la plata petiso ladrón, no, le dijo: vamos a comer y el hombre cambió, le "validó las emociones". Cuando aprendemos a validar, no quiere decir estamos de acuerdo, o que está bien lo que estás sintiendo, no estamos diciendo eso que vos decís, y yo respeto lo que vos sentís, entonces cuando ella o él, llega a la noche, o se encuentran y él le dice, yo estoy muy cansado, y el otro le dice, me imagino lo cansado que estás, y yo también estoy harta, me imagino lo harta que estás, cuando validamos, el Espíritu Santo empieza a cambiar a la gente.
¿Por qué la iglesia no ganaba gente para el Señor, y ahora la gente está corriendo de a miles a Presencia de Dios?, porque nosotros le validamos la emoción, no somos policías morales, que viven descalificando lo que el otro siente, sino validándolo, porque el que cambia, es el Espíritu Santo de Dios. Jesús lo vio y le dijo, Zaqueo yo entiendo lo que a vos te pasa, sólo eso hizo, esa aceptación hizo en Zaqueo, en cinco minutos lo que nosotros no logramos discipulándolo cincuenta años, porque para lograr que uno ofrende la mitad de lo que ganó, ni discipulándolo cincuenta años lo lograrás hermano.
Si valido, el Espíritu Santo actúa. Tenemos que validar.
Alguien te dice, estoy muy enojado, me imagino que estés enojado, es lógico que estés enojado, me siento mal por la cara que tengo, y es lógico que te sientas mal con esa cara, validarlo, para que se sienta bien con la estima. Encima nosotros no sentimos una emoción, podemos sentir cinco emociones juntas, imagínate por ejemplo, tu hijo se casa, vos sentís alegría, se casó, tristeza, se fue, bronca, te dejó las deudas, bronca, se casó con esa mujer, pobre mi bebé.
Por ejemplo, tenés un choque, vas a sentir varias emociones juntas, primero tristeza, tenés que pagar el choque, segundo, bronca, querés matar al otro, tercero, alegría no te mataste. Necesitamos validación, por eso Jesús dijo: el hijo del hombre vino a buscar lo que se habíaperdido, no dijo los que se habían perdido sino "lo". Lo, no es los, Jesús vino a buscar "lo" ¿qué es lo? lo no es los, vos no perdiste a tu esposa, vos perdiste el respeto hacia tu esposa, vos no perdiste tu trabajo, vos perdiste el amor a tu trabajo, nadie pierde "los" primero se pierde lo. Por eso Jesús dijo: yo vine a recuperar lo que se había perdido, la validación y el amor al otro. Sólo el amor es la plataforma que hace que el Espíritu Santo venga y cambie a la gente.
Por eso tenemos que estar atentos a lo que Dios pone en nuestro corazón. Cuando estás caminando viene un nombre, llámalo por teléfono, si Dios te muestra algo, orá por esa persona, déjate mover por el Señor, yo nunca me hubiese imaginado que la palabra ungida para Zaqueo era "vamos a comer", porque eso fue lo que le dijo. Tenemos que estar atentos a lo que Dios nos muestra, a las palabras, a los nombres que nos vienen, las imágenes de la gente y dejar que Dios nos sorprenda, porque Dios nos va a poner palabras de afecto, palabras de ciencia, para bendecir a la gente.
Voy a nombrar mi cosecha, voy a validar a la gente, y tercero voy a sembrar palabras de fe.
Tercero: voy a sembrar palabras de fe.
Una persona puede  ser mala, pero si le sembramos palabras de Dios, Dios lo va a cambiar, no tiene escapatoria. Tu hijo puede estar en la droga, tu pareja estar en crisis, pero si vos le sembrás palabras de fe, no tiene escapatoria, porque toda palabra de Dios, trae fruto y fruto en abundancia.
¿Por qué Dios puso a Adán en el jardín del Edén, y no le dio una silla? porque la silla la escondió en el árbol, Dios le dio el árbol, Dios no te da el producto terminado, Dios te da la materia prima, la esposa que querés tener, está escondida en la esposa que tenés, el esposo que querés, está escondido en tu esposo que hoy tenés. ¿Por qué Dios no le dio la silla? porque Dios le dijo a Adán, vas a ser un cultivador. Nosotros tenemos la unción del cultivo, quiere decir que agarramos las piedras y liberamos lo que Dios escondió dentro de la gente, eso es la unción de cultivar. Zaqueo, claro que sos un ladrón, sos un loco, y acomplejado, pero yo tengo la unción de darle una palabra de fe, para liberar al campeón, al ungido, y al bendecido que está dentro tuyo, y esa es la unción que Dios va a soltar en Presencia de Dios.
En Nueva York había un niño de diez años que estaba descalzo frente a la tienda de zapatos, mirando a través de la ventana, temblando de frío, una señora se acercó a él y le preguntó: ¿mi pequeño amigo qué estas mirando con tanto interés en esa ventana?, la respuesta fue: le estaba pidiendo a Dios que me diera un par de zapatos. La señora lo tomó de la mano, lo llevó adentro de la tienda, le pidió al empleado que le diera media docena de pares de medias para el chico, y le compró un par de zapatos, le acarició la cabeza y le dijo: no hay dudas pequeño, que te sentirás más cómodo ahora. Mientras ella daba la vuelta para marcharse, el niño la alcanzó, la tomó de la mano, y mirándola emocionado le preguntó: Señora ¿es usted la esposa de Dios?   
Nombrar la cosecha, ya tenemos lo que queremos lograr. Validar.
Jacob, era un tramposo, loco de la guerra, ya en el vientre de la mamá peleaba por salir primero, un tramposo con todas las letras, un día dice que engañó al hermano, y le robó la bendición material y espiritual, se peleó con su hermano, dice que Esaú lo perseguía a Jacob, toda la vida, así que Jacob huye, y llega a un lugar llamado Betel, y está durmiendo, no tiene nada, está perseguido, no tiene para comer, y cuando llega ahí, dice que pone una piedra de  almohada, no tenía ni para dormir y cuando está durmiendo tiene una visión, se le aparece Dios, y Jacob dice, Dios está aquí, y Dios le dice, cuando no tenía nada, era un tramposo perseguido por el hermano, sin familia, sin nada, Dios le dice, te bendeciré grandemente. Así bendice Dios, así papá lo validó. Y dice que Jacob se fue y llamó a esa ciudad Betel "casa de Dios". De ahí se fue a otra ciudad, conoció a su esposa, empezó a trabajar con el tío, peor que él, lo estafó, lo manipuló, como catorce años trabajando con ese hombre, al final logra escaparse, después de veinte años se va a otra ciudad y a la noche se le aparece un ángel, y dice la Biblia que empieza a pelear con el ángel, y el ángel le pega y lo deja rengo, y le dice: vos no sos tramposo, vos sos príncipe, y le libera al tramposo toda la cosecha de lo que él era, y que el diablo le había tapado, dice que cuando estaba renqueando se encontró con el hermano, con el que había estado peleado toda la vida, y le pidió perdón, y se amigó con el hermano. Y dice que Jacob volvió otra vez al punto de origen, a Betel, pero cuando volvió a Betel era rico, tenía familia, y estaba bendecido. Cuando había salido de Betel, lo único que tenía era una piedra que había ungido, símbolo de una promesa que Dios te da, cuando no tenés nada, Dios te valida, Dios te prospera, Dios te da una semilla, le pasó toda la vida. Jacob pagó la vuelta y volvió como un príncipe, con familia bendecida, y dice que cuando llegó a Betel, le cambió el nombre, ya no se va a llamar más este lugar Betel, "casa de Dios" sino que se va a llamar El Betel "el Dios de mi casa". El Dios de mis hijos, el Dios de mi vida. Y Dios va a hacer todo lo necesario para llevarte a El Betel, que digas, Señor vos sos el Dios de mi vida, sos el Dios de mi casa, vos sos el Dios de mi fuerza, vos sos el Dios de lo que tengo y de lo que soy, vos sos el Dios de mis pensamientos, de mi voz, de mis sueños, vos sos mi Dios.
A Jacob le costó toda la vida pegar la vuelta, ojalá nosotros lleguemos rápido, y digamos, Señor, hoy yo te quiero hacer el Dios de mi vida. Dice que Jacob dejó de ser un tramposo para ser un príncipe. Y el Señor me dijo, que Dios va a activar todo lo bueno que está dentro nuestro, y que estuvo tapado durante años, las fuerzas que estuvieron tapadas, los príncipes que estuvieron tapados, la autoridad que estuvo tapada, las ganas que estuvieron tapadas, las ideas de oro que estuvieron tapadas, todo va a salir a la luz, pero tenemos que llegar y decir, Betel ya no es más "casa de Dios" ahora es Dios es el Dios de mi casa, de mis fuerzas, de mi vida, cuando Zaqueo entendió que Jesús era el dueño de él, la vida de Zaqueo cambió para siempre.
Dale al Señor tu vida, dale tus cosas, dale tu familia, dale tus pensamientos, dale tus fuerzas, decile, Dios hoy vos sos el Dios de mi casa, el Dios de mis fuerzas, el Dios de mi sueños, ahora entiendo todo el recorrido que he pasado en estos últimos años, todo para volver a traerme al punto de partida que sos vos, gracias. Dios va a soltar el príncipe que está dentro tuyo, porque el Señor me dijo, así como yo cambié a Zaqueo, así yo te voy a enviar, con una palabra inspirada, y una validación, para cambiar el destino de la gente, cuando valides, yo haré la obra completa en todos los que te rodean, vas a nombrar tu cosecha, porque tu cosecha va a venir corriendo dónde estás, vas a sembrar palabras de fe y mi palabra va a cambiar el destino de la vida de muchos, porque si recuperamos lo perdido, recuperaremos a los perdidos.
Pensá en cuatro personas que vengan ahora a tu corazón, y los puedas bendecir con una oración, y les puedas mandar una palabra de fe desde donde estás, que pienses en algún Zaqueo y lo bendigas en esta noche. Bendecí a tus padres, a tus hijos, a tu esposo, a tus amigos, bendecí a tu iglesia, bendecí a tus enemigos, bendecilos.
Vamos a orar por otras personas, vamos a bendecir  a familiares, amigos, a conocidos vamos a bendecir a los Zaqueos. El Señor, cuando leí esto me dijo, que cuando Jesús le dijo: Zaqueo voy a tu casa a comer, Zaqueo se alegró ¿si vas a comer a la casa de alguien se van a alegrar que vos vas?
Vienen días donde la gente que no tiene a Dios, se va a alegrar de nuestra presencia, nos van a invitar para que estemos ahí, por la palabra de fe que tenemos, y cuando entremos a las casas, las casas cambiarán.
Hoy nos invitó un filosofo al cumpleaños, y me escribió un amigo de él y me pone, dice Alejandro, un gran ateo declarado, que vos sos un religioso fuera de serie, y dice, por favor vengan con Alejandra a compartir este día tan lindo, y yo me alegré de eso y Dios me dio esta palabra: la gente nos va a invitar a su casa, porque va a ver que hay algo en nosotros que es de Dios. Ya no vamos a entrar más para discutir, vamos a entrar para ser luz. Tus hijos que no te querían ver, te van a llamar, por favor necesito que vengas, tus amigos nos van a llamar, la gente nos va a llamar, queremos que estés con nosotros acá, para bendecirlos, amén. 
Lectura: Lucas 19: 1-10 "Jesús llegó a Jericó y comenzó a cruzar la ciudad. Resulta que había ahí un hombre llamado Zaqueo, jefe de los recaudadores de impuestos, que era muy rico. Estaba tratando de ver quién era Jesús, pero la multitud se lo impedía, pues era de baja estatura. Por eso se adelantó corriendo y se subió a un árbol para poder verlo, ya que Jesús iba a pasar por allí. Llegando al lugar, Jesús miró hacia arriba y dijo: Zaqueo, baja enseguida. tengo que quedarme hoy en tu casa. Así que se apresuró a bajar y, muy contento, recibió a Jesús en su casa. Al ver esto, todos empezaron a murmurar: Ha ido a hospedarse con un pecador. Pero Zaqueo dijo resueltamente: Mira, Señor: Ahora mismo voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes, y si en algo he defraudado a alguien, le devolveré cuatro veces la cantidad que sea. Hoy ha llegado la salvación a esta casa, le dijo Jesús, ya que éste también es hijo de Abraham. Porque el hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido."