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23 de diciembre de 2012

Cómo poner un forro nuevo a un abrigo


Cómo poner un forro nuevo a un abrigo

Una rasgadura en el forro de un abrigo no sólo es algo incómodo y molesto, sino que desvaloriza la prenda. Los abrigos suelen durar varios años, por lo que conviene cambiar el forro. Esta operación es fácil de hacer y prolongará la vida útil del abrigo.
Es habitual que los forros se rompan mucho antes que el material del abrigo o el chaquetón. No es nada extraño, si tenemos en cuenta la diferencia de material utilizado en la confección; es  frecuente que la calidad del forro no esté a la altura de la calidad de la  prenda. Forrar de nuevo el abrigo te da la oportunidad de cambiar su aspecto general -introduciendo un nuevo color o utilizando una tela con muestra- y mejorar su elegancia. V   Un forro nuevo puede cambiar el aspecto de un abrigo.

MATERIALES Y EQUIPO

Ø Descosedor de costuras para des­coser el forro viejo.
Ø Pinzas para estirar los hilos que quedan en las costuras abiertas.
Ø Tiza para marcar las nuevas piezas del forro.
Ø Tijeras de sastre para cortar la tela.
Ø Alfileres para sujetar la prenda al forro nuevo.
Ø Una aguja nueva y fina para la máquina de coser.
Ø Una aguja con poca punta podría estirar el forro nuevo.
Ø Tela para el forro. Debe contrastar con el abrigo y tener el peso y la textura adecuados. Las telas finas más resis­tentes son las de sarga o raso. No pongas un forro muy pesado en un abrigo ligero, ni viceversa. Si el abrigo es lavable, compra un forro que tam­bién lo sea, de colores resistentes. La cantidad de tela dependerá del diseño.
Ø Como guía somera, para un ancho de tela de 90 cm, necesitarás dos lar­gadas del abrigo más una largada de mangas o dos si éstas son anchas. Si la tela tiene 150 cm de ancho (doble ancho), necesitarás una largada del abrigo más una largada de mangas.
Ø Hilo que combine con el forro.
 PRIMERO: QUITAR EL FORO VIEJO
Vuelve el abrigo del revés y, con ayuda de un descosedor de costuras, descose la costura que une el forro a la prenda.
Trabaja desde el dobladillo de la parte frontal derecha y sube hasta arriba, alrededor del cuello y otra vez hacia abajo, por el lado izquierdo.
Pasa a las mangas y descose los bordes inferiores. Saca los hilillos restantes con unas pinzas para que la superficie ya esté preparada para recibir el forro nuevo.

Una rasgadura en el forro de un abrigo no sólo es algo incómodo y molesto, sino que desvaloriza la prenda. Los abrigos suelen durar varios años, por lo que conviene cambiar el forro. Esta operación es fácil de hacer y prolongará la vida útil del abrigo.
Es habitual que los forros se rompan mucho antes que el material del abrigo o el chaquetón. No es nada extraño, si tenemos en cuenta la diferencia de material utilizado en la confección; es  frecuente que la calidad del forro no esté a la altura de la calidad de la  prenda. Forrar de nuevo el abrigo te da la oportunidad de cambiar su aspecto general -introduciendo un nuevo color o utilizando una tela con muestra- y mejorar su elegancia. V   Un forro nuevo puede cambiar el aspecto de un abrigo.

MATERIALES Y EQUIPO

Ø Descosedor de costuras para des­coser el forro viejo.
Ø Pinzas para estirar los hilos que quedan en las costuras abiertas.
Ø Tiza para marcar las nuevas piezas del forro.
Ø Tijeras de sastre para cortar la tela.
Ø Alfileres para sujetar la prenda al forro nuevo.
Ø Una aguja nueva y fina para la máquina de coser.
Ø Una aguja con poca punta podría estirar el forro nuevo.
Ø Tela para el forro. Debe contrastar con el abrigo y tener el peso y la textura adecuados. Las telas finas más resis­tentes son las de sarga o raso. No pongas un forro muy pesado en un abrigo ligero, ni viceversa. Si el abrigo es lavable, compra un forro que tam­bién lo sea, de colores resistentes. La cantidad de tela dependerá del diseño.
Ø Como guía somera, para un ancho de tela de 90 cm, necesitarás dos lar­gadas del abrigo más una largada de mangas o dos si éstas son anchas. Si la tela tiene 150 cm de ancho (doble ancho), necesitarás una largada del abrigo más una largada de mangas.
Ø Hilo que combine con el forro.
 PRIMERO: QUITAR EL FORO VIEJO
Vuelve el abrigo del revés y, con ayuda de un descosedor de costuras, descose la costura que une el forro a la prenda.
Trabaja desde el dobladillo de la parte frontal derecha y sube hasta arriba, alrededor del cuello y otra vez hacia abajo, por el lado izquierdo.
Pasa a las mangas y descose los bordes inferiores. Saca los hilillos restantes con unas pinzas para que la superficie ya esté preparada para recibir el forro nuevo.





SEGUNDO: PREPARACIÓN DEL FORRO

Es posible que las costuras del forro viejo sean difíciles de descoser, así que córtalas lo más cerca posible del borde. Usa como patrón las piezas del forro viejo, pero deja un nuevo espacio para las costuras. No es preciso que descosas el antiguo dobladillo: añade un poco más de tela cuando cortes la nueva pieza.
Cuando descosas las mangas del forro viejo, haz una señal en la parte superior, en el punto en el que coinciden con la costura de los hombros, y marca la parte delantera de la manga con tiza para hacer una distinción entre el lado derecho y el izquierdo.
Abre sólo una manga, pues el forro nuevo se cortará en doble. Si hay pliegues en la espalda o en las dos piezas delanteras, marca también su posición con tiza.



TERCERO: Cortar
Dobla la tela según el ancho del material que uses. Coloca las piezas del forro como aparecen en el dibujo y sujeta con alfileres. Con tiza, añade 4 cm en el borde del dobladillo del delantero y la espalda. Agrega 1,2 cm a las costuras restantes y al borde inferior de las mangas.
Si el forro original no tenía pliegue en el centro de la espalda, añade uno colocando el patrón de la espalda a 1,2 cm del borde doblado. Corta esta pieza.
Haz una señal con tiza en la parte alta de la manga y en el delantero. Corta una tira de 5 x 2,5 cm para colgar, tenga o no tenga una el abrigo.

CONFECCIÓN DEL FORRO
Comienza por el pliegue de la espalda. Para ello, dobla por la mitad la pieza de la espalda juntando los bordes externos. Hilvana 10 cm desde el borde, con las puntadas a 1,2 cm del doblez. Abre la pieza de la espalda y desde el derecho aprieta el pliegue hacia un lado. Si quieres n pliegue en el delantero, aprieta el pliegue hacia la sisa del lado derecho y sujeta en su lugar con un punto de espiga. Encarando bien los derechos, cose las costuras de los hombros, los lados y las sisas de las mangas.  Cose todas las costuras a máquina. Haz un dobladillo de 4 cm, dobla hacia dentro 1,2 cm y cose a máquina. Plancha por el revés los bordes de los delanteros y el cuello, doblados hacia dentro 1,2 cm. Cose las mangas a las sisas observando bien las señales con tiza.



COSER EL FORRO AL ABRIGO
Con los reveses encarados, sujeta con alfileres el forro al abrigo.
Combina bien las costuras de los hombros y comprueba que el forro se halle a una distancia uniforme del borde inferior y que cubra tan sólo el dobladillo del abrigo. Hilvana.
Cose el forro en su sitio con punto de dobladillo desde la parte inferior del delantero derecho por el cuello hasta el borde inferior del delantero izquierdo. Quita los hilvanes.
El forro de la manga es un poco más amplio para que no tire, así que dobla por el revés 2,5 cm en los bordes de los puños y sujeta con alfileres. Coloca este borde doblado 2 cm por encima del borde inferior de la manga de forma que coincidan las costuras. Hilvana el forro a la manga 1,2 cm por encima del borde doblado del forro de la manga.
Retira hacia atrás el forro y cose con punto de dobladillo al dobladillo de la manga del abrigo. Coge sólo la parte inferior del forro. Cose con punto de hilván francés para unir el forro al abrigo por las costuras laterales, por encima del dobladillo.

PLIEGUES DE VUELO
Los forros suelen cortarse más anchos que el abrigo. Suelen colocarse pliegues de vuelo en la parte posterior del cuello y costuras delanteras de los hombros. Por lo general, suelen plancharse en su posición sin necesidad de coser. En las prendas acabadas a mano, los pliegues se sujetan en su sitio con unas cuantas puntadas a punto de espiga.




 TIRA PARA COLGAR
Corta una tira de forro de 5 x 2,5 cm. Dobla los bordes largos hacia el centro y plancha para mantenerlos cerrados; cose los bordes.
Cose la tirita en el derecho de la espalda, con los extremos a 1,2 cm del pliegue central.

HILVÁN FRANCÉS
Este punto se usa para unir los forros a los abrigos. Evita que el forro se monte sobre el abrigo, pero permite al mismo tiempo un cierto juego del mismo.
Haz una presilla entre el forro y el abrigo, de 2,5 cm de largo. Refuérzala con tres o cuatro hebras y haz punto de ojal para formar el cordoncillo que mantendrá unidos los hilos. Remata bien.



TRUCO DOBLADILLO SUELTO
Si el forro original estaba cosido al dobladillo del abrigo, déjalo sin coser cuando coloques el nuevo. El acabado será mejor y podrás planchar por separado ambas piezas.

COSIDO A MÁQUINA
Si el forro es ligero, el cosido puede hacerse a máquina. Prepara el forro como hemos indicado, pero no planches el doblez de 1 cm del borde hacia el revés.
Vuelve del revés tanto el abrigo como el forro. Con los dos derechos encarados, sujeta con alfileres el forro al abrigo de forma que combinen los bordes y las costuras de los hombros. Comprueba si el forro está a la misma distancia del borde inferior del abrigo en los dos delanteros y cubre bien la parte alta del dobladillo.
Hilvana y cose por la misma línea de cosido que el forro original. Vuelve del derecho el abrigo. Fija el forro de los puños cosiendo a mano..




 FORRO SIN VISTAS EN EL CUELLO
En algunos abrigos, el forro se une al cuello sin que haya vistas entre medio. Cuando cosas las costuras de los hombros, remata el cosido a 1 cm del borde delantero.
Plancha las costuras y vueltas por el revés, como se ve en el dibujo. Los bordes delanteros pueden coserse a máquina al abrigo, pero habrá que coser a mano con punto de dobladillo las costuras de los hombros y la parte posterior del cuello del forro al abrigo.


ENTRETELA
Algunos abrigos tienen una capa adicional entre el forro y la tela, que se conoce con el nombre de entretela. Se coloca para conseguir una mayor capacidad aislante del frío y mejorar la consistencia del abrigo.
Si tu abrigo no está entretelado, es posible que desees hacerlo al cambiar el forro. El material empleado debe ser bastante fino, de poco peso y con buena capacidad aislante. Es mejor que no se deshilache. Por lo general, se usa franela fina, algodón para entretela, fieltro o lanilla.
Como sucedía también con el forro, asegúrate al comprar la entretela de que pueda lavarse igual que los restantes materiales empleados. Si el abrigo o el forro tienen un color claro, busca una entretela clara que no se vea a través. Así evitarás posibles problemas de desteñido.
La entretela se pone sólo en el cuerpo del abrigo, no en las mangas, ya que ello dificultaría la movilidad de los brazos. Debe cortarse a la misma medida que el abrigo, es decir, sin los pliegues de vuelo.



 1-Corta la espalda y el delantero de la entretela como hiciste con el forro, pero eliminando los pliegues de vuelo. Sujeta con alfileres al revés del forro combinando bien las formas.
2- Asegúrate de que todos los bordes coincidan perfectamente y cose ambas telas por los hombros y los lados, a 1 cm del borde. A partir de ahora trata ambas telas como si fueran una sola.


3-Sujeta con alfileres las distintas secciones dejando aparte las mangas. Cose las piezas por los hombros y los lados, como se explicó al tratar del forro simple.
4-Hilvana ambas capas por el cuello y las costuras de delante. Recorta la entretela casi a ras de las costuras. Plancha las costuras abiertas del forro cubriendo los bordes sin doblar de la entretela.




 REPARACIÓN DEL FORRO
Algunos desgarrones y agujeros están en lugares poco visibles y pueden arre­glarse. Dos lugares muy expuestos a roturas son los bolsillos y las zonas bajo los brazos, donde se unen todas las costuras.

REPARACIÓN DE LOS BOLSILLOS
Los agujeros en los bolsillos suelen repararse cuando su tamaño es ya tan grande que no puede pasarse por alto.
Como ya es muy tarde, deberá hacerse un arreglo en toda regla.
Separa el forro para dejar al des­cubierto el forro del bolsillo. Cuando veas el calibre del roto, decide la mejor acción a tomar.
Si el roto está en el fondo de un bolsillo relativamente hondo, una po­sibilidad sencilla de arreglarlo es coser de nuevo y cortar la parte estropeada. Cose los extremos con una costura reforzada.
Si tienes que añadir una tela nueva, elige una de peso, textura y color simi­lares a los del bolsillo. Algunos bolsillos tienen una capa de forro y otra de la tela del abrigo. En ese caso deberás sustituir sólo la tela del forro.
En ocasiones, los bolsillos de los abrigos son muy poco hondos. Si tienes que cambiar la parte inferior, puedes aprovechar para hacerlo más hondo. Basta con añadir un poco más de tela en el nuevo bolsillo.


CAMBIO DEL EXTREMO INFERIOR DEL BOLSILLO

1-Recorta la parte gastada cortando en línea recta a través del bolsillo, justamente por encima del agujero. Guarda ese trozo y úsalo como patrón para recortar un bolsillo un poco más largo.

 2- Coloca dos capas de forro encaradas por el derecho. Coloca el patrón del bolsillo encima respetando la dirección del hilo.
Añade 2 cm al borde recto del patrón, Recorta el nuevo bolsillo.

3-Descose unos 2,5 cm de cada lado del resto del bolsillo  y compagina esta parte con la nueva a añadir.  Plancha hacia abajo las costuras. Cose el nuevo bolsillo al interior a 1 cm del borde.

4-Plancha hacia abajo las costuras. Cose el nuevo bolsillo hasta llegar al cosido original. Pasa por encima de la costura transversal. Remata bien a ambos extremos. Refuerza los bordes con sobrehilo a zigzag.




ARREGLAR LAS SISAS
Otro punto conflictivo es siempre la sisa, donde se encuentra la manga con la espalda y el delantero del forro. Las costuras se abren y no pueden arreglarse correctamente sin poner una pieza.
Intenta buscar un tipo de forro que combine bien con el ya existente; si no encuentras el mismo color, recuerda que un tono un poco más fuerte se ve menos que otro más claro que el original. Quedará más disimulado si arreglas ambas sisas a la vez.
Colocar una pieza bajo el brazo dará más movilidad al forro, ya que el juego en la sisa será mayor.


1-Recorta la parte gastada cortando en línea recta a través del bolsillo, justamente por encima del agujero. Guarda ese trozo y úsalo como patrón para recortar un bolsillo un poco más largo.

 2- Coloca dos capas de forro encaradas por el derecho. Coloca el patrón del bolsillo encima respetando la dirección del hilo.
Añade 2 cm al borde recto del patrón, Recorta el nuevo bolsillo.

3-Descose unos 2,5 cm de cada lado del resto del bolsillo  y compagina esta parte con la nueva a añadir.  Plancha hacia abajo las costuras. Cose el nuevo bolsillo al interior a 1 cm del borde.

4-Plancha hacia abajo las costuras. Cose el nuevo bolsillo hasta llegar al cosido original. Pasa por encima de la costura transversal. Remata bien a ambos extremos. Refuerza los bordes con sobrehilo a zigzag.







1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias, gracias, gracias!!!
:)