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24 de noviembre de 2011

QUÉ SE PUEDE HACER CON RETAZOS O RESTOS DE TELA

QUÉ SE PUEDE HACER CON RETAZOS O RESTOS DE TELA


Si tienes muchos retazos o restos de tela, esta es una forma de utilizarlos: hacer con ellos una canasta o cesta de tela para guardar lo que más te guste o usarla, simplemente, como adorno. Estas canastas se confeccionan con tiras de tela, cortas o largas, que se cosen a mano o a máquina.
La técnica para hacer esta canasta es la misma que se utiliza en la confección de alfombras, tapetes y salvamanteles. La única diferencia estriba en que las cestas se construyen en forma de espi­ral después de haber elaborado la base.
Materiales necesarios:
La base de esta cestita es un cordón forrado de tejido. El género elegido debe cortarse en tiras al bies; ha de tener un grosor medio, es decir, no ser  demasiado pesado ni demasiado ligero.
Elige un mismo tejido para toda la cesta o mezcla géneros estampados y lisos en colores que entonen.


También necesitarás:
*      Un cordón grueso, como la cuerda que se emplea para hacer cestos o el cordón que se utiliza para los ribetes resistentes. Se encierra en las tiras de tejido para dar forma y estructura a la cesta.
*      Una aguja de tapicería: para coser la cesta a mano. Debe tener el ojo lo suficientemente grande para que pue­da pasar a través de él una tira de tejido.
*      Una máquina que cosa en zig­- zag: para hacer una cesta menos con­sistente con un cordón y un género más ligeros. 


1 -Sin cortar la tira de cordón, corta con las tijeras el extremo al bies para formar una punta. Enhebra en la aguja una tira de tejido. Con el extremo libre de ésta, enrolla apretadamente el cordón a lo largo de unos 12,5 cm a partir del extremo y trabajando hacia él. Cuando te encuentres en el extremo  al bies del cordón, dobla éste hacia atrás formando una anilla y enrolla la tira de tejido sobre ambos gruesos de cordón para hacer la primera vuelta en espiral.



 2- Empieza a enrollar en espiral el cordón forrado de tejido para formar un círculo. Para asegurar, inserta la aguja en el agujero formado en la última anilla del cordón y tira del tejido hasta tensarlo. Continúa elaborando la base plana envolviendo el cordón con tejido y enrollándolo en torno a la espiral precedente; fija la espiral dos o tres veces con el mismo tejido en cada vuelta. No atravieses el tejido con la aguja; inserta ésta a través de algún resquicio que haya entre las espirales precedentes.



3- Para unir tiras de tejido, superpone la nueva tira sobre la anterior. Para empalmar tiras de cordón, corta al bies los extremos nuevo y antiguo a lo largo de 10 cm y únelos firmemente con cinta adhesiva.





4- Cuando la base tenga el diámetro requerido, empieza a construir los lados apoyando el cordón en la espiral precedente. Para añadir las asas, asegura el cordón tres o cuatro veces con tejido y dóblalo en forma de asa. Asegura ésta firmemente por el otro lado. Haz una segunda asa en el lado opuesto. 



5- Para rematar, corta el cordón en forma de ángulo, envuelve el extremo con tejido y asegúralo firmemente a los lados de la cesta. Dobla hacia abajo el extremo del tejido y, con unas tijeras, aguja e hilo a juego, cose pulcramente por el interior del contorno del borde de la cesta. 


Dibujos, forros y tapas Puedes hacer una cesta elegante con un solo tipo de tejido, liso o con dibujo -si tienes la cantidad suficiente-, o usar varios tejidos con dibujos, cuida­dosamente armonizados. En este caso, reúne una serie de géneros con dibujo y lisos, con estampados de flores gran­des y pequeñas, con motivos geomé­tricos, con rayas y cuadros y córtalos en tiras al bies de la anchura requerida.

También puedes modificar la forma y la posición  de las asas: hacerlas retorcidas, o bajas y contra los lados. Los cestos con asas y con tapas a juego resultan especialmente llamativos. 



Confección de la tapa:

Mide la circunferencia del cesto termi­nado y haz una plantilla de papel fuer­te o de cartulina. Trabaja una pieza plana en espiral, del tamaño de la plantilla. Remátala y cose un botón normal o de cabilla como mango. Puedes coordinar asas y tapas con el color principal de la cesta, o conver­tir el forro, si se lo pones, en otro motivo ornamental. Asimismo, puedes elegir un color o un dibujo que refleje el uso del cesto. Son ideales los cestos transformados en costurero o en estuche de utensilios y labores de punto, y se convierten en envases en­cantadores para regalos. Si la cesta está destinada a guardar flores o hierbas, forra su interior con plástico.


Limpieza: 
Si la cesta se ensucia, lávala a mano con jabón suave. Aclárala bien y rellé­nala con bolas de papel para conser­var la forma mientras se seca. Para evitar que se ensucie, pulveri­za el cesto recién terminado con un acabado protector adecuado. 


Cesta cosida a máquina
Las cestas menos recias pueden coserse a máquina. Utiliza el hilo apropiado para la aguja y un cordón más fino que se aplaste y pase bajo el pie de la máquina. Al ser el cordón más fino, las cestas hechas a máquina son más delicadas que las cosidas a mano. Eso significa que son ideales para guardar artículos de pequeño tamaño, como los de bisute­ría. Utiliza hilo y tejido contrastantes o coordinados, y elige un esquema de color que complete la decoración.

Material necesario :
ü  Cordón de un diámetro que oscile entre 6 mm y 2 cm.
ü  Tiras de tejido ligero cortadas al bies, cuyo ancho sea el doble del diámetro del cordón.
ü  Máquina de coser que haga punto de zigzag
ü  Tijeras, regla y alfileres
ü  Cinta adhesiva.
ü  Alfileres largos. 

1- Enrolla el tejido a lo largo de 15 cm de cordón. Forma una espiral, fíjala con un alfiler largo y deslízala bajo el pie de presión. Regula el punto, que ha de ser un zigzag medianamente ancho. Cose alrededor de esa primera espiral, que será la que determine la forma de la cesta, y haz una curva de 7,5 cm que establezca la forma. 







2 -Continúa curvando y cosiendo el cordón. Ve enrollando el tejido a su alrededor. Cuando la base tenga el tamaño requerido, gira la labor y ponla de canto. Oprime la base  contra la máquina para formar los lados. Une las tiras de tejido y los nuevos trozos de cordón tal como se indicaba para la cesta cosida a mano.








3- Continúa cosiendo hasta que la cesta tenga la profundidad deseada. Corta el cordón y cose la tira de tejido que lo envuelve hasta más allá del extremo cortado. Vuelve hacia el revés y cose esa lengüeta de tejido a la cesta para rematarla.