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14 de junio de 2008

Cómo atravesar la zona de riesgo

Qué cosas te gustarían hacer y que nunca te animaste? Para realizar nuestros sueños y alcanzar el éxito debemos salir de la zona de comodidad y atravesar la zona de riesgo.
La zona de comodidad es lo conocido, lo que sé hacer, lo que tengo, manejo, mi hábitat, donde sé cómo moverme, qué hacer y qué no, donde tengo el control de todo. Los que llegaron al éxito es porque se animaron a salir de lo que sabían, para alcanzar lo que no tenían.
No hay manera de alcanzar tus sueños sin pasar por la zona de riesgo. Riesgo es hacer las cosas sin saber el resultado final. No nos gusta correr riesgos, porque no tenemos la certeza de obtener lo que queremos.
A veces el error es nuestro mejor amigo. Benjamín Franklin dijo: "Todo lo que duele, enseña". Si al equivocarte lloras, el error es tu enemigo, pero si te deja una enseñanza y lo usas como trampolín hacia el éxito, es tu mejor amigo. Nadie llegó a ser excelente o bueno excepto a través de muchos errores.
En la zona de riesgo, el error es una oportunidad de aprendizaje. Mucha gente se frena y no avanza por miedo al fracaso. No te apresures a decirte fracasado si algo salió mal, fracasado es el que no sabe para qué vive, ni para qué está en la tierra.
Reír es arriesgarse a parecer un tonto. Llorar es arriesgarse a parecer un sentimental. Hacer algo por alguien es arriesgarse a involucrarse. Expresar sentimientos es arriesgarse a mostrar tu verdadero yo. Exponer tus ideas y sueños es arriesgarse a perderlos. Amar es arriesgarse a no ser correspondido. Vivir es arriesgarse a morir. Esperar es arriesgarse a la desesperanza. Lanzarse es arriesgarse a fallar.
Pero los riesgos deben ser tomados, porque el peligro más grande en la vida es no arriesgarse a nada. La persona que no arriesga, no hace, no tiene nada. Se pueden evitar sufrimientos y preocupaciones pero simplemente no se puede aprender, sentir, cambiar, crecer, amar y vivir. Sólo una persona que se arriesga es libre.

Extraído y adaptado de Bernardo Stamateas

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