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28 de octubre de 2011

Amor Inteligente POR BERNARDO STAMATEAS

Amor Inteligente POR BERNARDO STAMATEAS
Marcos 5: 24 – 34
Una de las cosas más poderosas que tiene el ser humano es el amor. Pero muchas veces puede ser confundido o usado erróneamente, por ejemplo dicen: “Robé por amor”, o “Por amor me voy con mi amante”, o “Soporto los golpes de mi pareja porque lo amo.” La persona dice: “lo hago por amor” pero eso, no es amor.
La Biblia nos enseña que, El verdadero amor siempre es inteligente.
1 Corintios 13 lo describe. Parafraseando a Pablo, dice: “Amor no es un sentimiento, no es lo que las canciones ni la cultura dicen, para funcionar, el amor tiene que ser inteligente.”
Pablo dice: “Hoy tenemos la fe, la esperanza y el amor pero el mayor de los tres es el amor.”
La fe es la capacidad sobrenatural de Dios para mover las montañas.
La esperanza es lo que espero, la capacidad de visualizar un sueño.
“La fe es poderosa porque mueve montañas, la esperanza es poderosa porque da perseverancia, pero el que abre la puerta a las dos, es el amor”, dijo Pablo.
El amor inteligente es el hermano mayor que abre la puerta a la fe y la esperanza.
Una persona que se mueve con amor  inteligente puede llevar una palabra de fe o un sueño, con más resultado y traer un milagro.
Durante doce años la mujer sangró, era el resultado de lo que había en su mente: una hemorragia emocional no solamente física.  Y gastó todo su dinero porque tenía compulsión para dar.
Test para saber si somos compulsivos para gastar.
(Anotar los sí)
1-¿Te dan ataques de comprar cuando estás sola o con depresión?
2-¿Dejás de pagar tus deudas?
3-¿Pedís dinero prestado sabiendo que no lo podrás devolver?
4-¿Culpas a otros de tus problemas económicos?
5-¿Mentís diciendo que pagaste y no lo pagaste?
6-¿Querés impresionar a otros pagando la comida, las cuentas, mostrando ropa, etc.?
7-¿Te es difícil cuidar el dinero que ganás?
Si el resultado te dio uno o dos “sí”: podés quedar tranquilo. Más de dos “sí”, quiere decir que sos compulsivo.
El dinero es símbolo de los afectos,  se maneja afectivamente. El avaro es avaro de afectos; el derrochador, es derrochador de sus afectos. Por eso, yo creo que los cursos de administración financiera no sirven mucho porque enseñan a ahorrar pero, si el corazón no está sano, los afectos serán el patrón o matriz que manejarán las finanzas.
La persona que no puede tener dinero, nunca experimenta amor en su corazón.
Hay cuatro cosas que debemos tener claro:
  1. El dinero no es malo, es creación de Dios, bueno y de bendición.
  2. La voluntad de Dios es el avance económico, no nos quiere pobres sino prósperos económicamente.
  3. Con dinero el reino se mueve rápido y tiene más poder porque tenemos acceso a los mejores profesionales, a las mejores cosas.
  4. No hay que ser cristiano para prosperar, pero sí para disfrutarlo. Hay gente no cristiana que, a pesar de haber amasado grandes fortunas, no puede disfrutarlas porque no tienen  paz en su corazón.
 Esta mujer con hemorragia emocional, buscaba aceptación y durante doce años dio de su sangre, de su dinero.
Representa a mujeres y hombres que pierden lo que lograron, no les queda nada en la mano ni lugar fijo, rotan por todos lados, cambian de parejas, no pueden retener y siempre buscan otra cosa.
 1º -Aceptación. Una persona que gasta mucho, en el fondo espera ser amada, son las mujeres que piensan en todos porque necesitan que las reconozcan.
La mujer que tenía flujo cada vez se sentía más vacía y un día se enteró que Jesús pasaría por allí entonces creyó que se sanaría si tocaba su manto. Y así ocurrió porque poder salió de Jesús. En esa época, una mujer con esas condiciones se la considerada inmunda y la Biblia decía que lo inmundo contamina lo santo.
Cuando ella tocó a Jesús éste se detuvo y preguntó: ¿Quién me tocó?
Los discípulos decían: La multitud te aprieta y decís quién te toca.
Jesús dijo: “Poder salió de mí.” Por primera vez ella recibió sanidad en sus emociones cuando Jesús dijo que “nadie lo había contaminado sino algo bueno salió de él” y dejó de dar, se sintió valiosa, y la sangre se secó.
Lo primero que Dios nos da cuando nos acercamos a El, es riqueza afectiva. El que fue pobre económicamente y rico afectivamente, logró prosperar pero el que fue económicamente rico y pobre en lo afectivo perdió todo. Muchas mujeres gastan todo lo que tienen para hacerse más lindas pero como no se aceptan internamente siguen viéndose feas; se les debe revelar que Dios las ama tal como son.
2º -Dios pondrá en tus manos todo lo perdido. Jesús la bendice por segunda vez: “Vete en paz. “Te devolveré todo lo que perdiste,  recuperarás la fe y caminarás en abundancia sin culpa, condenación, ni opresión de nadie.”
Disfrutarás todo porque la paz de Dios estará siempre en tu vida, la aceptación interior se logra por fe y cuando se revela la riqueza afectiva nunca más la perderás.
La mujer usó dos sentidos: “si toco el manto seré sana” y “lo vio”. Habló fe primero.
Que tus palabras no sean de crítica, ni chismes  sino de fe porque todo lo que digas será para tu bendición.
La mujer se dijo: “Si toco el manto seré sana”. Lo declaró y se vio sana.
Una mujer que dice fe y se ve bendecida recibe sanidad, prosperidad y paz del Señor.Jesús la sanó en dos fases,
1º La tocó, o sea la sanó físicamente y aceptó emocionalmente.
2º Le dio prosperidad y paz en el corazón. Lo hizo en dos fases para que nunca se olvide que Dios es “de segundas oportunidades”.
El justo se cae peor vuelve a levantarse.  Muchas personas recibieron un toque de fe pero recibirán un segundo toque, porque en el encuentro con el Señor siempre hay una nueva oportunidad.
Tal vez hay  mujeres que gastaron años buscando aceptación, amor pero hoy el Padre las toca y se le revelará Su amor y todo lo que perdieron volverá a su mano.
Amor inteligente es aceptar al otro como es. Jesús iba caminando y vio a Zaqueo arriba de un árbol, le dijo: “Vamos a  comer a tu casa” (No le dijo que era ladrón ni que devolviera lo que había robado, sino lo aceptó como era.)
Cuando aceptamos a una persona como es,  no su conducta, queda libre para aceptar al Señor y cambiar para siempre.
Sólo aceptando se puede cambiar a la gente, tenemos poder para bendecir, no para maldecir.
Cuando Jesús fue tocado dijo: Poder de sanidad salió de mi.
Hay gente que usa poder para lastimar, para vengarse pero el que es como Jesús siempre aceptará, de esa manera se abrirá el mundo espiritual.
Marcos 7: 31-35 Cinco cosas hizo Jesús:
1-“Lo tomó y lo llevó aparte”.  Sin palabras debería sentir que Jesús se iba a dedicar a él. Le estaba mandando el primer mensaje: “Me voy a dedicar a vos, quiero estar a sola con vos”.
2- “Le mete los dedos en las orejas”. Le decía: “Quiero hacer contacto, tengo algo para decirte”.  Cuando uno toca al otro es porque le gusta y le está diciendo “me interesa tu vida” Éste estaba sordo, no sólo físicamente sino porque había oído gritos, críticas, palabras que lo lastimaron, y quería aislarse del mundo. Cuando Jesús le tocó las orejas le demostraba que quería contactarse.
3- “Toma saliva y se la pone en la lengua”.  La saliva es algo íntimo y Jesús le está diciendo: “Quiero tener intimidad”.  El cuerpo habla y hoy sabemos que el setenta por ciento de los mensajes que emitimos son “no verbales”.
4- “Mira al cielo”  Sin hablar, le decía: “Tengo una palabra para tu vida. Estas sordo porque te lastimaron, no querés expresarte porque es la única manera de no comunicarte, pero quiero que sepas que estoy con vos.”
Cuando le expresó todo eso sin decir una palabra, lo miró y le dijo: “Ábrete”.
5- El amor inteligente prepara la atmósfera. Jesús lo preparó, no lo empujó.
Hay mujeres que dicen: “Tenemos que hablar ahora porque estoy lastimada, muy dolida.” Y,  una palabra con la atmósfera espiritual y emocional preparada te hace libre. El Señor nos dará todo el tiempo necesario para que, cuando la palabra sea soltada, cambie nuestra vida por siempre y para siempre. Nos dará sabiduría para cambiar a nuestros hijos, esposo, para ganar a la gente.
Lucas 17: 11-19 La lepra es una enfermedad en piel que impide el contacto con los demás y tiene componentes emocionales muy grandes; o sea, no solamente estaban enfermos físicamente sino emocionalmente tomando distancia de las personas.
Cuando Jesús iba caminando por la ciudad, los leprosos no se acercaron corriendo como otros enfermos sino le gritaron de lejos: “Ayúdanos Señor”.
En un impacto de intimidad con Jesús, los sanó y les dijo: “Vayan al sacerdote y preséntense.”
Cuando los leprosos estaban sanos debían presentarse ante el sacerdote quien chequeaba la sanidad para que la comunidad los recibiera y debían presentar un montón de ofrendas en el templo según el libro de Levítico (capítulo 14).
Jesús les quería decir: “Tienen que conectarse con la gente, los sanaré pero deben aprender a dar primero”. Porque lo único que hicieron fue aislarse y pensar en ellos.
Cuando iban en camino, uno que fue sano comenzó a dar gloria y alabanza a Dios.
(De diez, uno se postró delante del Señor y dio gracias.) Y Jesús dijo: “¿Dónde están los otros nueve, no fueron diez los sanados? Por cuanto has agradecido, vete tu fe te ha prosperado y todo lo que perdiste por la lepra (amigos, finanzas, años perdidos) te los devuelvo ahora en mi Nombre”.
3º- Al que  está conmigo le daré más. Jesús les podría haber dicho: “Váyanse y sean prosperados”, pero les dijo: “Den una ofrenda”, y mientras iban en camino uno volvió.
No sabemos si los otros llegaron a dar la ofrenda al sacerdote pero sabemos que el que volvió dio gloria a Dios, ese recibió otra bendición.
Ama a todos, da a todos, pero a los estuvieron con vos en momentos difíciles  dales más.  Jesús un día miró a los discípulos y les dijo: “Hemos predicado, fuimos por todos los pueblos, pero los que estuvieron conmigo en las buenas y en las malas, haré que se sienten conmigo a gobernar el mundo.”  Hay que dar a todos (Jesús le dio a los diez) pero al que vino a dar, le dio más.
Amor inteligente es  con límites.  Da a los que estuvieron en las buenas, pero a los que estuvieron en el día malo debes darle más. David dijo: No daré nada a Dios que no me cueste. El principio de la prosperidad es saber dar, porque siempre el que da recibe más, y no es sólo finanzas sino una palabra, un tiempo, amor, todo.
Jesús te dará más porque sos agradecido y das, todo lo recibido es para dar y dar gloria al Señor. Viene sobre mi vida riqueza económica, prosperidad, finanzas, negocios. Todo lo que perdí en lo económico volverá a mi mano, Dios me hará hablar palabras de sabiduría.
Todo lo que no supe decir, lo que callé, Dios destapará mi hablar,  y hablaré sabiduría y revelación, seré lleno de relaciones interpersonales, riqueza interior de sueños.
Aprenderemos a aceptar.  La ciudad está sorda y muda porque hay cada vez hay más violencia, más droga, más muerte. La gente está sorda porque no puede poner en palabras su dolor pero hay  una iglesia que pondrá saliva y soltará la palabra de fe que la liberará.
Pastor Bernardo Stamateas 

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