Parecida...¡pero diferente!

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7 de junio de 2008

Contrarresta las tácticas de un interlocutor dominante

Hay personas que tienen la tendencia a querer dominar una situación de comunicación determinada. Son tácticas de poder de alguien que no tiene autoridad sobre nosotros y quiere desestabilizarnos. En una situación como esa ¿qué podemos hacer? Bien: a pesar de todo y cualquiera sea el grado de poder de la otra persona, debemos traerlos a un terreno que nos sea favorable. ¿Cómo? Hay diferentes estrategias para diversas situaciones:
Supongamos que tenías acordada una cita a una hora determinada y te hace esperar largo tiempo ( está aplicando la técnica del cansancio).
Antídoto: aprovecha el tiempo y no muestres señales de impaciencia. Cuando llegue, salúdalo gratamente, como si no hubiese tenido importancia: tú comprendes lo ocupado que está.
Si en un momento de la conversación dice cualquier cosa que no tiene nada que ver con el tema que están tratando, no dejes pasar esta situación: pregúntale directa pero amablemente cuál es el lazo conector de lo que está diciendo con el tema de la entrevista.
Ahora supongamos que mientras están hablando, comienza a sacar objetos personales de su bolsillo, del cajón, los mueve... Antídoto: Disimuladamente, con mucho tacto, haz lo mismo; utiliza una "técnica de espejo"; si es posible, desplaza sutilmente “tus propios objetos" hacia él/ella.
Otra situación: tu interlocutor se levanta y se acerca a la ventana en el momento menos esperado. Antídoto: Adopta con la voz y con el cuerpo su propio ritmo.: Cambia de tono bruscamente o comienza a hablar rápido y después retorna a tu ritmo normal.
En el caso de que se levante y comience a pasearse por la habitación (te está diciendo: esto y cansado de estar sentado frente a usted), haz preguntas para hacerle precisar nuevamente los objetivos. Ejemplo: ¿Qué pasaría si…? Cómo podríamos hacer…?¿Cuáles serían las posibilidades…?¿De qué manera sería mejor…? etc.
Si muestra signos de impaciencia, está apurado, mira el reloj, simplemente haz lo mismo (mira igualmente el reloj) y negocia los términos.
Como ves, puedes neutralizar a un interlocutor dominante sin necesidad de argumentar. Es información no verbal que el otro indudablemente captará.
Y nosotros le habremos impedido salirse con la suya.

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