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11 de noviembre de 2011

Ciclos GENERACIONALES- DEJANDO HERENCIA ESPIRITUAL POR BERNARDO STAMATEAS

Ciclos GENERACIONALES- DEJANDO HERENCIA ESPIRITUAL POR BERNARDO STAMATEAS
Hay circunstancias que se nos repiten sistemáticamente: un mal negocio, una crisis, alguien que nos lastima, una mala pareja, una adicción.
Y la pregunta es: ¿Por qué pasan las mismas cosas?
1ra. Historia.
Hay un general sirio, llamado Naamán, jefe de estado, la mano derecha del rey, que era un buen guerrero y fuerte pero tenía lepra.
En la antigüedad, el leproso estaba condenado a vivir y morir en soledad, no había medicinas que lo curaran y era altamente contagioso.

En la casa de Naamán trabajaba una jovencita que era judía y un día le dijo a la esposa: “Señora, en mi pueblo hay un profeta que puede sanar a su esposo.” La mujer se lo comunicó y Naamán fue a pedirle autorización al rey para ir a verlo.
El rey sirio le hizo una carta para el rey de Israel y Naamán se preparó con su comitiva, llevó regalos y toneladas de dinero para entregarle al rey. En la carta decía: “Sana a mi siervo Naamán”.

El rey, sorprendido por la petición, rasgó sus vestiduras porque podría significar una nueva guerra entre Israel y Siria. Eliseo, el profeta, se enteró que el rey había rasgados las vestiduras y le propuso que le enviara a Naamán.
Cuando Naamán llegó a la casa de Eliseo, éste envió a su siervo, Guiesi, para que le trasmitiera un mensaje, “debía bañarse siete veces en el río Jordán”. El Jordán era un río muy sucio y Naamán se enojó mucho. Quienes lo rodeaban trataron de convencerlo para que cumpliera con lo indicado por el profeta pues, de todas maneras, no perdía nada y, tal vez, sanaba.
Naamán obedeció el consejo de Eliseo y la séptima vez que se sumergió en el río, su piel quedó como la de un bebé.
1º - Dios me puso en el lugar donde estoy para llevar fe.
La sierva en lo de Naamán, tenía aproximadamente catorce o quince años, había sido desterrada de Israel y comunicó a esa familia que había un profeta en su tierra que lo podía sanar.
En el lugar donde estás, Dios te puso para que siembres fe y no para quejarte.
Jamás se bendice a una persona con los pensamientos, nuestra mente sólo lo hace trasmitiendo la bendición con palabras. De nada sirve desear el bien de una persona sino debe declararse; y Dios nos puso para sembrar una palabra de fe, una sonrisa, un buen gesto, un saludo, una bendición, a pesar de que la gente está mal.
Joel Osteen, pastor de la iglesia número uno en Estados Unidos, cuenta en su libro que fue a un restaurante, pidió un plato y tardaron más de lo acostumbrado en servírselo, además cuando se lo trajeron no era lo pedido, con lo cual se enojó mucho. La moza le dijo: “Disculpe señor, se lo traigo otra vez”. Osteen pensó para sí, no le voy a dejar propina porque es una falta de respeto, además de tardar en traer la comida era equivocada. Y el Espíritu Santo le dijo que la muchacha estaba necesitando que le siembre una buena semilla. Osteen estaba muy contrariado y en desacuerdo con lo que el Espíritu le decía, pero en definitiva le dejó una buena propina y se fue. Pasadas algunas semanas, la joven que servía las mesas de aquel restaurante le escribió un correo diciendo: “Estimado pastor, quiero decirle que toda mi familia estábamos apartados de la fe porque fuimos lastimados, maltratados. Cuando usted vino al restaurante, yo esperaba que me insultara porque tenía motivos para hacerlo sin embargo, a pesar del maltrato y de lo que yo no hice, me impactó que usted dejara una buena propina. A partir de ese momento toda mi familia y yo volvimos a acercarnos a Dios y nos congregamos en su iglesia.”
Dios nos pone en determinado lugar para cambiar lo que otros se quejan, para sembrar un buen gesto, tratar bien a la gente, decir “gracias”, “por favor”, “permiso” y sembrar una palabra de fe.
Lo único que sabemos de la jovencita que trabajaba en la casa de Naamán es que sembró una palabra de fe y el general sirio fue sanado por ello.
2º- La obediencia activa los milagros.
Naamán pidió, primero, permiso al rey y cuando llegó ante Eliseo lo envió a zambullirse siete veces en el Jordán. El sirio se preguntaba por qué lo mandó a un río que era muy sucio, es que tenía que aprender a obedecer.
Enseñanza : si estas bajo la autoridad espiritual de alguien tendrás que obedecer a esa persona que te dará una palabra de Dios, aunque no la entiendas o no te guste Y Naamán no se sumergió ocho, ni seis veces solo lo que le dijo el profeta.
Cuando tu mentor te de una palabra obedecela, aunque te duela, porque en la obediencia está tu milagro.
Cuando Naamán quedó sano fue a la casa de Eliseo y lo recibió. Naamán le agradeció y entregó los regalos que había llevado que eran diez millones de dólares, y Eliseo no los aceptó, le dijo que se lo llevara nuevamente. Guiesi, el criado de Eliseo, se sorprendió mucho por lo que su amo hizo. Entonces Naamán le pidió un poco de tierra porque desde ese momento ofrecería sacrificios al Dios de Israel.
Cuando Naamán se fue, Guiesi lo corrió y le pidió dinero en nombre de Eliseo y le entregó los diez millones de dólares.
Es bueno ir a la iglesia a buscar un milagro pero si en tu espíritu cae fe tendrás la fábrica de los milagros.
Guiesi ocultó el dinero al regresar, y Eliseo le preguntó de dónde venía, el siervo lo negó pero Eliseo declaró: “ Yo estuve en el espíritu, y por cuanto no era el tiempo (No dijo que era malo tomar la ofrenda sino que no era el tiempo de hacerlo) la lepra que Naamán dejó en este lugar se te pegará a ti, a tu familia y a toda tu descendencia para siempre.”
Naamán vino humillado y se fue sano; Guiesi estuvo sano y quedó humillado porque se le pegó la lepra a él y a sus hijos, automáticamente.
2da. Historia.
“La sunamita recupera su terreno”, capítulo 8.
El rey de Israel tiene un consejero, el número dos, y era Guiesi.
Pregunta, ¿cómo puede ser que esté al lado del rey si Guiesi estaba leproso y un leproso no podía estar al lado de nadie? ¿Qué pasó si Eliseo dijo que quedarían leprosos él y su descendía para siempre tres capítulos anteriores?
El rey le pidió a Guiesi que contara una anécdota de cuando estaba con Eliseo, entonces le contó que cierta vez fueron a la casa de una mujer a la que se murió su hijo y el profeta se acostó sobre el niño muerto y resucitó. El rey estaba sorprendido por lo que oía, y en ese mismo momento entró esa mujer con su hijo. Ella asintió todo lo ocurrido y declaró que llegaba hasta el rey para reclamar sus tierras, porque había mucha hambre ella se alejó por muchos años pero al volver a su casa, la encontró ocupada, se la robaron, por eso pide que se la devuelvan. Y el rey respondió que se la devuelvan con los intereses de los siete años que no estuvo.
Dios hará todo lo necesario para que recuperes la casa que te fue robada, el trabajo, usurpado. Hará una sincronización perfecta para que lo recibas nuevamente, estarás a la hora correcta, en el lugar correcto, con la gente correcta y con la palabra correcta para tomar lo que te pertenece.
Lo que la gente llama “suerte” es sincronización divina y Dios te pondrá allí; lo que fue tu testimonio de dolor será un imán para atraer la bendición, lo que antes trajo lágrimas ahora lo contarás y recuperarás todo lo perdido. Dios te bendecirá hasta lo último.
Lo primero que Dios le dio a Adán cuando lo creó fue una casa y también te dará la tuya, si no la tenés. Reclamá tu territorio, tenés autoridad sobre la tierra para gobernar lo que vas a poseer. Decí: Señor, me usurparon mi casa, más yo vengo delante del rey para que me devuelvan lo que me quitaron y multiplicado. Y el rey dijo: Así sea, recíbelo.
¿Cómo Guiesi apareció sano si estaba leproso?
Enseñanza: No importa lo ocurrido, serás restablecido, volverás a levantarte. Si la lepra, la miseria, la enfermedad, la pobreza golpearon tu casa, serás restaurado.
La respuesta está en el capítulo 7; se describe un hambre muy grande, la gente se moría literalmente de hambre, una cabeza de asno costaba treinta y seis mil pesos argentinos, comían el estiércol de paloma y lo vendían a diez mil pesos. Tan drástica era la situación que dos mujeres se encontraron y acordaron comer a sus hijos, y una de ellas mató a su bebé y lo comieron, tal era el nivel de locura alcanzado por la miseria. Al día siguiente debían matar al otro bebé y su madre no quiso, entonces fueron ante el rey a resolver el conflicto.
Cuando el rey se enteró de los sucesos trágicos que ocurrían por la miseria, dijo que Eliseo era el culpable de esa situación y debían matarlo.
Eliseo estaba en su casa con los profetas y recibió una visión, dijo: “En estos momentos Dios me muestra que mi cabeza rodará”. Y en ese mismo instante llegó el ejército para matarlo porque había profetizado siete años de hambre que estaban ocurriendo.
Eliseo les dijo: “ Tengo una palabra de parte de Dios, mañana, a estas horas, todo habrá vuelto a la normalidad”.
El que recibió el mensaje, enviado del rey, se burló: “el hambre le hizo mal a Eliseo, la gente está comiendo a sus hijos, nos estamos muriendo y dice ¿que mañana se terminará?” El profeta lo miró y dijo: “ Por cuanto no has creído lo verás, pero no comerás del milagro”.
Había allí cuatro leprosos sentados a la puerta, muriéndose de hambre y lepra, se decían: “¿Qué hacemos? Estamos muriendo, y si vamos al ejercito enemigo y le pedimos un poco de pan, de todos modos si tienen misericordia nos darán de comer y nos salvaremos, de lo contrario morimos, es lo mismo morir ahora o en sus manos. Mejor arriesgarnos.” Y así, los cuatro leprosos fueron al campamento sirio y no hallaron a nadie, porque Dios los había asustado durante la noche haciéndoles creer que venía el enemigo y huyeron en la noche.
Cuando llegaron los leprosos estaba sin nadie pero encontraron oro, comida, bebidas, de las que comieron y tomaron las riquezas. De pronto, uno de los cuatro leprosos, dijo: “ No está bien ”.
¿Por qué dijo “no está bien” si no habían matado a nadie y no habían hecho mal? Es que pensó: “No está bien, esta situación me es conocida, me recuerda a otra” (Los cuatro leprosos eran Guiesi y sus tres hijos, por eso está en el medio la historia.)
Y Guiesi dijo esto a mí ya me pasó, yo junté el oro para esconderlo y, por desobedecer, me agarró lepra; ahora está pasando lo mismo y no está bien que nosotros comamos cuando el pueblo se está muriendo de hambre, así que vamos a avisarle a los demás para que sepan la bendición.
Y mientras iban a avisar al palacio del rey de Israel, Dios los sanó.
Dios generará una situación igual a la primera en la que fracasaste para darte una segunda oportunidad, pondrá una parecida a la anterior, donde sufriste, pero no será para hundirte sino para sanarte.
La primera vez, cuando Guiesi le pidió el dinero a Naamán, quedó leproso; la segunda vez, compartió la bendición y quedó sano.
El negocio que hoy tenés es parecido al que fracasaste anteriormente; antes robaste y te fue mal, pero en la segunda oportunidad dirás: “antes me equivoqué, antes robé, antes mentí, antes adulteré, antes maltraté, antes engañé y ahora puedo hacer lo mismo pero no lo haré, si hago lo correcto seré restablecido, porque Dios da grandes oportunidades.
Regresaré de cualquier situación dolorosa:
• Se puede regresar de la lepra,
• Se puede volver de la muerte, Jesús le dijo: Lázaro, sal de la tumba”
• Sansón estaba ciego y dijo: “Dame fuerzas otra vez”,
• Se puede salir de la infidelidad, de la miseria, de la locura, de todo; Dios generará una nueva oportunidad porque es el Dios de las nuevas oportunidades.
Estuviste con alguien que te maltrató y dijiste “no me congrego más, no busco más de Dios” y te fuiste de la iglesia. Pasaron los años y volvieron a maltratarte, entonces decís: “La primera vez hice una estupidez, ahora no haré lo mismo, no seré hipersensible, voy a seguir adelante, porque si Dios puso otra vez esta situación no es porque quiere lastimarme sino porque quiere que actúe de manera distinta, quiere ver mi cambio de actitud.
Jesús dijo: “Lázaro sal fuera” ¿Y por qué no se levantaron todos los lázaros de las tumbas? Porque sólo un Lázaro sabía que esa palabra era para él.
Tu espíritu sabe cuando, una palabra que va para todo el mundo, es para vos; porque Dios la preparó para bendecirte debes saber que habrá situaciones similares pero para demostrar el cambio y actúes como Dios quiere.
Cuando los cuatro leprosos le dijeron al rey que el campamento sirio estaba vacío, pensó que era una trampa y envió a cinco hombres para investigar y lo confirmaron, entonces el rey indicó la posesión. Al que se había reído de Eliseo el rey le dijo que cuidara la entrada y cuando el pueblo tomó posesión, se enteraron de que había comida, avanzaron sobre él y murió aplastado. O sea lo vio pero no lo disfrutó, tal como le había dicho el profeta.
La gente de fe arrasaremos la incredulidad, pisaremos la falta de fe, comeremos otra vez, debemos darnos cuenta del tiempo.
Guiesi dijo: “No está bien, hoy es tiempo de avisarles”, se dio cuenta del tiempo .
¿Por qué en la primera historia Eliseo no tomó el dinero de Naamán? Eliseo no quería el dinero sino ganar a Naamán para Dios porque así llegaría al rey de Siria y nunca más habría guerra entre Israel y Siria.
Por eso le dijo a Guiesi que no importaba el dinero porque era una estrategia, porque quería que supieran de su presencia.
“ Hoy es tiempo de que demos las buenas noticias ”, dijo Guiesi.
Hoy es tiempo de dar a conocer lo que Dios ha hecho en tu vida, no lo retengas, salí de este campamento, corré y decí a la gente que has encontrado la vida eterna y la abundancia en Jesucristo. ¡No es tiempo de quedarse callado, Dios te bendecirá igual, es tiempo de hablar! Dar, compartir, hablar, ganar gente para el Señor.
Dios es dueño de todo.
¿Cuánto es para Dios veinte pesos? Tiene el mismo significado que para vos, si para vos es una sobra, para Dios también lo es; si para vos es tu sueldo, para Dios es todo, porque Dios evalúa tu siembra conforme al valor que le das.
Cuando siembres, sembrá algo valioso para tu vida.
La mujer rompió el frasco de perfume y ungió los pies de Jesús , para ella era algo muy valioso porque era lo que las mujeres guardaban para su esposo el día de su casamiento, por eso Jesús dijo: “ No es cualquier perfume el que derramó .”
Guiesi había avisado que el pueblo enemigo estaba vacío y el rey lo llamó, mientras iba en camino fue sano de la lepra; y el rey lo puso a su lado reemplazando a aquel que fue aplastado por el pueblo.
Sé fiel a Dios y restablecerá tu salud, tu posición, sanará a tu familia.
Cancelá las enfermedades generacionales que recibiste por herencia o la predisposición para padecerlas. Por ejemplo: cáncer de mama, de ovario, de pulmón, de colón; alopecia (calvicie); enfermedad de Parkinson; Alsseimer; Leucemia; Atasias espino cerebelosas; Politosis adenomatosas familiar;riñones poliquístico, y muchas más.
Cortá toda la herencia. En lo natural hay una predisposición para que se repita, es por el ADN físico, pero tenemos un ADN espiritual que es superior al ADN natural.
Tu hermano mayor venció en la cruz del calvario, tu tatarabuelo Noé fue un exitoso, hizo un barco y salvó a su familia; su bisabuelo salió de la tierra donde moraba y fue el padre de la fe, se llamó Abraham. En tu familia hay un tío llamado David que fue el más grande rey y adorador. En tu sangre, tu familia espiritual, no hay maldición sino bendición; hubo un tío lejano multimillonario llamado Salomón que heredó en tus genes la capacidad de prosperar.
Y tu hermano mayor venció en la cruz.
Tuve una revelación cuando la sangre queda fuera del cuerpo por un tiempo ya no sirve más, porque la sangre es la vida pero tiene que estar dentro del cuerpo.
Dios me dijo: La sangre de cristo no tiene poder sino está dentro de mí, si Cristo no te llena no sirve de nada. Que sepas que Cristo es el salvador no sirve de nada si no te bendice a menos que le digas “Señor yo quiero que esa sangre entre en mí”.
Cuando se compra un caballo de carrera, de pura sangre, leí que sale quinientos mil dólares criar un caballo de pura sangre. Cuando nace el caballito es feo igual que todos pero la gente apuesta dinero y lo entrenan porque tiene genes de campeón. Los genes de campeones (la mamá fue campeona, el papá, el tío fueron campeones) hace que ese potrillita tenga genes de campeón.
Hay sangre de campeón dentro tuyo, es la sangre de Jesucristo por eso todo lo que hagas te saldrá bien, no importa si toda tu familia se suicidó, si se murieron de cáncer, no importa si tus padres se divorciaron, no importa que se drogaron, la sangre de Cristo tiene poder para hacerte nueva criatura.
Oraremos para que el ADN espiritual se active en nosotros y lo que logró Abraham, Noe, Salomón, Jesucristo nosotros también lo podamos hacer; Dios es el Dios de las nuevas oportunidades, regresarás otra vez al palacio, no te quedarás con lepra, el rey te está esperando.
Se hizo una investigación, se le sacó sangre de una persona y se puso en una habitación, y le pusieron electrodos que son los que miden los cambios en la sangre, lo mismos electrodos que se usa para la máquina de la verdad; a la persona que le sacaron la sangre la pusieron en una habitación con una película de guerra y cuando le midieron los cambios corporales y en la sangre, en la sangre que estaba fuera de la persona se produjeron los mismos cambios, porque la sangre habla y encierra muchas cosas que hemos vivido y encierra enfermedades genéticas y nosotros tenemos la sangre de Cristo.
Hoy es el día del regreso.

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