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19 de noviembre de 2011

Relaciones restauradas, felicidad y éxito por Bernardo Stamateas

Relaciones restauradas, felicidad y éxito
por Bernardo Stamateas.
Mes de las relaciones restauradas. Se van a restaurar las relaciones entre familias, entre amigos, entre vecinos, entre enemigos, entre jefes y empleados, la palabra de esta noche nos va a bendecir.
Esta noche voy a recibir una palabra que me va a cambiar y va a restaurar mis relaciones, lo declaro, amén y amén.
Algunos principios extraordinarios
El que sabe relacionarse mejor con los demás siempre gana.
Porque todo es relación, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos nos relacionamos con gente, en el colectivo, en la calle, en la casa, con la familia, en la iglesia, todas son relaciones interpersonales, y el que sabe relacionarse mejor, es el que gana siempre.
¿Quién triunfa en el trabajo, el que más estudió?, no, el que sabe relacionarse mejor.
¿Un equipo triunfa porque tiene a los mejores jugadores? no, un equipo triunfa porque se llevan bien. Los que saben relacionarse mejor, siempre les ganan a los que no saben relacionarse.
Una familia gana porque sabe relacionarse.
Una familia es feliz porque se llevan bien.
¿Una pareja está contenta porque tiene más plata? No, una pareja está contenta porque se llevan bien. El que sabe relacionarse mejor, es el que gana siempre.
El que no sabe relacionarse no gana nada, porque todo en la Biblia y en la vida, son relaciones con los demás. Dios dice: "miren qué bueno cuando los hermanos están juntos en armonía, ahí Dios manda bendición y vida eterna". O sea, cuando Dios encuentra gente que sabe relacionarse con los demás, a esa gente Dios la bendice.
Hay dos bendiciones extraordinarias que tiene la gente que sabe relacionarse con los demás.
Primero: Felicidad. Cuando vos te llevas bien con los hijos, ¿no estás feliz?
Cuando estás bien con tu pareja, con tu esposa, con tu esposo, con tus padres, con la gente que amas, ¿no estás feliz?
¿Cuál es la herencia que tenés? Felicidad.
La gente feliz es la que sabe relacionarse con la gente que ama. Cuando vos te relacionas con conexiones de oro para hacer negocios, para abrir una puerta ¿cuál es la bendición que hay ahí? no es felicidad es "éxito" es decir "felicidad", es gente que sabe relacionarse bien con la gente. Y éxito es cuando sabés relacionarte con gente donde no hay un vínculo de amistad, pero vos sabés conectar.
Dios va a hacer todo lo necesario, querida iglesia, para enseñarnos a llevarnos mejor con los que amamos, para que seamos más felices, y con la gente que tenemos que hacer negocios para que tengamos éxito.
José tiene un sueño de gobernar Egipto, y cuando llega a Egipto, José siempre se llevó bien, siempre tuvo éxito, porque cuando lo pusieron de sirviente de la casa, él se llevaba bien con el jefe de la casa, cuando lo pusieron en la cárcel, José tuvo éxito porque sabía conectar con los jefes de la cárcel. Llegó a faraón y le abrió la puerta, porque José sabía relacionarse con faraón pero a José le faltaba aprender algo a relacionarse con sus seres queridos. Dios, después de veinte años, le mandó a todos los hermanos para que vengan a José, porque, ¿para qué te sirve tener las relaciones exitosas en el ámbito de las negociaciones y no tener éxito con la gente que amas? Dios va a organizar todo nuestro mundo para llevarnos mejor.
Felicidad con la gente que amamos, éxito con las conexiones de oro. Porque el que sabe relacionarse mejor, siempre gana. Tenemos que llevarnos bien para ganar.
Hay personas que todavía no capturaron su bendición, porque todavía no saben llevarse bien con la gente que aman para tener felicidad, y con la gente que tiene que tomar la bendición para tener éxito.
Cuatro actitudes que debemos evitar.
Primero: presionar, forzar.
Dale veni tenés que hacerlo, dale. Cuando vos presionás, le decís, vos estás conmigo no te vas a ir, cuando presionás a tus hijos, presionás a tu jefe, presionás a tu hermano, presionás a tu pastor, presionás a todos "siempre vas a fracasar". ¡No! a la presión.
Segundo: el aspaviento o espamento.
Vieron gente espamentosa que dice: dame el pulóver, es mío, yo quiero mi pulóver, esa gente que arma un escándalo extraordinario, esa gente nunca va a tener éxito. La gente que dice acá mando yo, se hace como yo digo.
Esa gente nunca va a triunfar porque el que sabe relacionarse mejor, es el que gana.
Tercero: Mandar
Cuando un marido manda a una mujer, un papá manda a los hijos, una esposa manda al esposo, mandar no te funciona. Cuando vos demandás: yo exijo, a mí me van a atender gritando.
Cuarto: Criticar.
Hay personas que se acercan y te dicen: qué tenés en la cara ¿estás mal? toda la crítica hace que vos no tengas conexión. Felicidad con la gente que amas, éxito con la gente de oro. El que sabe relacionarse mejor, siempre gana felicidad y éxito.
¿Cómo nos podemos llevar un poco mejor?

Primero: Más elogios, menos críticas.
Tenemos que aprender a cambiar lo que no funciona, dando grandes dosis de elogio.
¿A cuántos nos gusta que nos hablen bien de nosotros?
¿A cuántos nos gusta que nos feliciten?
¿A cuántos nos gusta que nos digan elogios? qué brillante, qué lindo, qué extraordinario, guau.
Cuando queremos cambiar tenemos que dar más dosis de elogio que de critica.Vos llegás a un lugar, por ejemplo, y las sillas no están puestas ¿qué tenés que hacer? vos tenés que decir, qué lindo el lugar, cómo brillan las luces, y las ¿sillas por qué no están? es difícil.
Jesús tenía mentalidad orientada a la bendición, más buenas noticias, menos malas noticias. La gente que da buenas noticias es como agua en el desierto, a las personas que elogian a los demás, se les van a abrir las puertas de la felicidad con la gente que ama, y de éxito con las relaciones de las conexiones de oro. Antes de juzgar a alguien tenés que imaginarte si tuvieses ese defecto vos cómo te gustaría que te traten. Escuché algo muy triste de una persona de otra iglesia, dijo, en esa iglesia, por nosotros, van todos los divorciados, y yo pensé ¿cómo se sentiría esa mujer si se separase?, cómo le gustaría que la traten a esa mujer si estuviese separada. Cuando una persona, dice antes de criticar y de juzgar, qué me pasaría a mí si yo tuviese eso, es muy probable que nazca misericordia y no juicio. Más elogio, menos critica.
Como ese chino que estaba en el cementerio frente a la tumba y le ponía arroz a la difunta, y al lado había un argentino, que estaba con la otra difunta, y le dice, para qué le pone arroz, ¿te creés que se lo va a comer?, y el chino le dice, si, se lo va a comer el día que la tuya huela tus flores.
Segundo: para relacionarnos mejor. Ser más agradable.
¿La gente cuando está con vos la pasa bien? hay gente que uno disfruta estar con esa persona. ¿La gente disfruta estar con vos?
Porque la gente no va a evaluar lo que vos decís, sino cómo se sienten al estar con vos, ¿la gente quiere estar con vos? Hay personas que dicen, a mi nadie me llama, nadie me ayuda.
La gente agradable es la gente optimista. El optimismo no es tonto, estamos mal pero mañana vamos a estar mejor, el optimismo apunta al futuro, hoy estoy enfermo pero mañana estaré sano, hoy me estoy arrastrando, pero mañana estaré volando, porque Dios está conmigo y si él esta conmigo y él ha diseñado mi futuro de gloria, yo salgo de la carpa y cuento las bendiciones, porque así Dios me va a bendecir, esa es la gente a la que Dios le abre las puertas.
¿Cuántos tenemos hijos? te acordás cuando trajo tu hijo un dibujo y vos le decís: este mamarracho, dibujó tres líneas, pero ¿qué es esto? esto no es lindo. Después estas personas vienen a la iglesia a decir, Padre restaura a mi familia. Pero los papás le decimos ¡qué bueno! vos vas a ser un gran dibujante y el nene empieza a escribirte la pared, porque el nene se fue con lo bueno que le dijo el papá. Dosis de elogio, ser agradable.
Tercero: sorprender
La gente que conecta sabe sorprender, por ejemplo, llamá a alguien solo para saludarlo, se va a sorprender, le decís ¡hola! te llamo para saber como estás y saludarte, chau. Llevale un regalo, te van a decir ¿por qué le das el regalo?, porque si, esa gente gana felicidad en su círculo afectivo, éxito en su círculo interpersonal.
Le regalé un libro a una periodista que conocí, siempre me trató con respeto y distancia, se lo envié, esta mujer me llamó llorando, diciendo: gracias por el libro, ¿por qué me lo diste?, porque si, le dije. Me dice, me tocaste el alma, lo que necesites de mi pedímelo Bernardo.
Elogiar, ser agradable, sorprender y conectar.
Cuarto: Conectar
Por ejemplo fiesta de una tribu urbana cómo tenemos que hacer para conectarnos con ellos, volvernos como esa tribu.
¿Qué hizo José cuando conectó con faraón? se afeitó porque los egipcios odiaban la barba. Entonces, buscás el punto de conexión. Eso lo saben los vendedores, cuando van a vender, averiguan qué te gusta a vos, antes de venderte todo lo que tienen para venderte te dicen, ¿así que te gusta la pesca, qué interesante? y viene con la caña de pescar. Cuando hay un punto de contacto, eso se llama "conexión", cuando buscás los puentes de conexión, y eso no es manipulación, eso es saber conectar, porque la gente que sabe conectar con sus hijos, hablan con sus hijos de lo que a los hijos le gusta, con su esposa de lo que a la esposa le gusta, con su esposo, entonces vos sabes conectar.
Y cuando vos conectás con la gente, lográs conexiones de oro, el que sabe relacionarse mejor siempre triunfa.Todas las bendiciones que van a venir en los próximos meses, van a venir por conexiones familiares, y por conexiones de oro, y yo estaré listo para elogiar, ser agradable, sorprender, conectar, ser bendecido y ser de bendición.
Viene Jesús caminando, y una mujer griega, viaja cincuenta kilómetros, y llega donde estaba Jesús, a los gritos, y decía: Mi hija está endemoniada, ayudame, a los gritos. Jesús no le habla, estaba loca la mujer, era una mujer demandante, era una mujer absorbente, la mujer no se acercó, entró a los gritos, ella dijo, si yo grito, voy a tener el milagro. Los discípulos le decían, sacala a esta mujer, nos está siguiendo, es espamentosa, entonces la mujer tan manipuladora, se tira a los pies del Señor, y dice, ayúdame y Jesús le dice: "Yo tengo pan pero no es para los perros como vos, sino para el pueblo de Dios".
¿Por qué Jesús le empezó a hablar de ella misma a la mujer?, porque la mujer estaba loca, así como trató a Jesús, así trató a la hija, por eso la hija estaba endemoniada, así como fue absorbente con el Señor, así como le gritó a Jesús, le gritaba a su hija, porque uno trata a Dios como fue tratado, y como fue tratado en su pasado. Jesús le hace el giro y le dice, no vamos a hablar de tu hija, no vamos a hablar de la relación rota de tu hija endemoniada, le puso límite, vamos a hablar de vos, porque si tu hija está endemoniada es porque vos la endemoniaste. ¿Cuántos necesitan restaurar una relación rota?
Cuando la vio le dijo, yo tengo un pan pero no es para vos, le estaba enseñando, sos una loca, nos volviste locos, y ahora querés que tu hija cambie, ¡no! vos vas a cambiar
.
Un principio extraordinario: cuando Dios quiere restaurar una relación, Dios va a trabajar en nosotros primero.
Y en esta noche Dios va a trabajar dentro nuestro, y se van a restaurar las relaciones de pareja, las relaciones con los hijos, las relaciones con los abuelos, las relaciones con los jefes y las relaciones con algunos enemigos.
¿Qué hace Jesús? la pone en contacto con ella misma, le dice, cuando cambies vos mujer, todo tu mundo familiar va a cambiar, porque cuando uno cambia, todo cambia alrededor. Por eso cuando alguien viene y dice, mi esposa me dejó, mis hijos están tristes, mi marido no me entiende, el Señor te va a decir, no me hables de tus hijos endemoniados, no me hables de tu esposa, vamos a hablar de vos, porque yo necesito trabajar dentro tuyo. Esta mujer, imagínense una mujer demandante, no darle importancia, una mujer gritona y Jesús no le habla y de pronto la mira y le dice, yo tengo un pan, es para los hijos no para los perros, porque en ese entonces se decía que que el que no era judío era un perro. Vos sabes que te digan perro, porque eso fue lo que le dijo, Jesús le hace el giro.
Lo primero que te quiero decir es que Dios va a trabajar dentro tuyo. Dios me la va a hacer difícil, Dios va a provocar "incomodidad en mi", sabías que Dios te va a incomodar, porque la comodidad nunca te hace crecer.
Cuando vos estás cómodo en el área que sea, vos no estás creciendo y Dios te saca la silla y te incomoda. Vos venís y Dios te dice, todo lo que estudiaste en el seminario bíblico, no sirve para nada y vos decís ¿qué? y venís a la iglesia y le decís de memoria y Dios te dice ni te escucho, vos decís Padre, y Dios no te escucha, y vos le oras y decís Señor, y Dios no te escucha y decís ¿por qué no me escucha? te está moviendo a incomodidad te va a dejar intranquilo porque solo la incomodidad te hace crecer. Si estás cómodo nunca vas a mejorar.
Katherin Kullman la mentora de Benny Hinn, ¿saben cuando ella tenía reuniones y se hacían los mejores milagros? los viernes a la mañana. Yo dije ¿por qué los viernes a la mañana?, porque la gente que llegaba enferma un viernes a la mañana, tenía que viajar, tenía que pedir el día en el trabajo, tenía que moverse un día de semana, porque los mejores milagros son para la gente incómoda. A veces nos pasa que decimos que queremos venir a la reunión, que el pastor me diga la palabra, que sea linda que me guste y que me deje contento, y Dios dice todo lo que hiciste, lo hiciste mal, y lo que sabes no sirve para nada.Y cuando salís de la reunión, tres horas esperando el colectivo, y no viene.
Descubrí algo, siempre pensaba que a la gente que le costaba venir a la iglesia era el diablo que le trababa para que llegue y Dios me dijo, no, soy yo, para incomodarlo, para hacerlo despertar.
La mujer a los gritos pide ayuda y Jesús nada, entonces se le tira a los pies y Jesús le dijo, tengo pan, pero no para los perros como vos, porque el pan es para los hijos, sí dijo ella, pero cuando los hijos comen el pan, las migas se caen, yo seré un perro, pero con una miga de tu poder me alcanza, y Jesús la miró y le dijo, esto era, acá quería llegar, que sueltes tu mejor fe.
Dios te va a incomodar y te va a poner en un ambiente difícil, hasta que aprendas a dejar de llorar, a dejar de demandar, a dejar de presionar, y te conectes a través de la fe y digas, si yo estoy acá, con una migaja de tu poder a mi me alcanza, seré perro, tenés razón, no te voy a demandar, dame de tu poder, un poquito. Y Jesús le dijo: "mujer grande es tu fe, tu relación con tu hija acaba de ser sanada".
En esta noche tiene que haber alguien que le diga, yo vine a comer tu palabra Señor, yo vine a comer una migaja de tu poder.

Primero: hablar fe
Esta mujer dejó de gritar, dejó de demandar, dejó de hacer lío, y empezó a hablar fe. Tenemos que hablar fe. Fe es llamar lo que no es como sí fuera: estoy bendecido, voy en victoria, Dios está conmigo y Dios dice, así te quiero escuchar, hablando fe. Dice la Biblia "...Todo lo que hagas te saldrá bien"
Pero a algunos le viene un profeta, y le empieza a profetizar, "Dice el Señor, lo que hagas te saldrá bien", y algunas personas lloran. Pero hace diez años que te lo estoy predicando, o dicen Dios me habló, pero está en la Biblia. ¿Sabés qué te muestra eso? que uno puede repetir como un loro y no hablar fe. Dios bendice gente ungida, que le cree de verdad. Yo creo que todo me saldrá bien, yo creo que Dios va a restaurar mi casa, yo creo que mis hijos estarán bendecidos, yo creo que en esta noche voy a comer una migaja del poder del cielo, y esa migaja traerá un cambio extraordinario en mi casa.
Segundo: hacer cosas de fe.
Hablar fe y hacer cosas de fe. Quiero que retengas estas dos cosas
¿Qué tenemos que hablar? fe,
¿Qué quiere Dios que hablemos? fe
¿Qué habla Dios? fe,
¿Cómo se relaciona con nosotros? a través de fe
Actuar en fe porque algunos hablan pero no hacen nada tenés que hacer y lo que haces tenés que hacerlo en fe. Porque algunas personas dicen: todo lo que hagan me saldrá bien, pero mandan el curriculum y no actúan en fe. Vos vas a trabajar y tenés que trabajar en fe, esto que estoy haciendo traerá grandes resultados.
Había cuatro amigos que cargaron al paralítico, llegaron a la habitación y no podían entrar, pusieron una escalera, subieron al techo, hicieron un agujero y bajan al paralítico, Jesús estaba predicando, y al ver Jesús la fe, la fe se tiene que ver, no solamente la fe Dios la tiene que oír, sino la tiene que ver. Y al ver la fe Jesús dijo; cuando alguien hace cosas de fe Jesús habla una gran bendición sobre tu vida.
Llega Moisés al mar Rojo, vienen los egipcios detrás, "quedaos acá que veréis la gloria del Señor" y Dios le dice, más vale que pises el mar, levanta la vara, pegale al agua y caminá, hacé.
Por eso nosotros hacemos y hacemos, y hacemos y entramos, predicamos y hacemos actividades y otras cosas, son "acciones de fe que Dios bendice".
El centurión romano tiene un criado que era romano, les dije que toda persona que no era del pueblo de Israel, era para los hebreos un perro, o sea que los romanos eran para los judíos un perro. Lo mandan a buscar a Jesús y le dicen, Señor hay un centurión romano, que era un perro, un centurión romano tiene el criado enfermo, por favor, vé a sanarlo. Tenés que sanarlo porque hizo una sinagoga, y Jesús va caminando y sale el centurión y dice, no es necesario que entres a mi casa, no soy digno, di la palabra, guau dijo Jesús este hombre tiene grande la fe.
¿Por qué Jesús no le dijo yo tengo un pan pero no es para los perros? porque ese también era perro, pero a ese no le dijo que era perro, porque habló fe, "di la palabra" tenía acciones de fe, hizo una sinagoga.
¿Qué estás haciendo? yo declaro la palabra pastor, siempre que vengo grito, pero ¿estás discipulando a alguien?, ¿llamaste a alguien?, ¿hiciste algo? porque cuando se junta el hablar de fe con la acción de fe, porque hay personas que hablan y nunca hacen nada, y hay personas que hacen pero nunca hablan fe, y hay personas que dicen y hacen. ¿Qué le pasó a la mamá de la chica endemoniada? viajó cincuenta kilómetros sabés como se llama eso, acción de fe, los que hoy vinieron de lejos ya tienen su acción de fe para esta noche asegurada, viniste de lejos, en el colectivo te peleaste, pero vos dijiste yo tengo que llegar, algo Dios va a hacer conmigo y Dios ha dicho, guau ya me has demostrado una gran acción, ahora hace falta que hables la palabra, y cuando se junte el hablar con el hacer, yo te daré cosas grandes.
Hay tres niveles de fe: paso pequeño, paso grande y saltos de fe.
Hay personas a las que la fe, les hace hacer pasos pequeños.
Hay personas a las que la fe, les hace hacer pasos grandes.
Hay personas que con la fe hacen saltos a grandes niveles.
¿Quienes son las personas que hacen saltos? un salto es, hoy estás acá, mañana vas a estar en la otra punta. La gente va a mirar y va a decir ¿donde se fue? porque a vos te enseñaron a caminar en fe.
Caminar en fe es pasos pequeños, pasos grandes es mucha fe, pero saltos es grande fe. Y Jesús cuando la miró a la mamá le dijo grande es tu fe.
¿Cuando una fe es grande? cuando hacés las cosas, hacé cosas por fe. ¿Cuántos creen que Dios les va a dar el coche? hacéte el garaje, hacélo.
¿Cuántos creen que Dios los va a poner jefes de la empresa? arregláte todos los dientes. Eso es acciones de fe, accionar de fe y hablar fe te hace dar saltos extraordinarios de fe. Jesús le dijo a esa mujer, querida mamá, ¿entendiste? no me hables de los demonios de tu hija, el problema de tu hija se va a resolver cuando vos cambies.
Revelación: cuando uno aprende a relacionarse con Jesús, esa relación con él va a bendecir tus relaciones familiares y tus contactos de oro.
Si vos decís que conectás de verdad con Jesús, tus relaciones se van a restaurar y para aprender a conectar con el Señor, porque Jesús no le dijo, bueno, andá con tu hija, tratala mejor porque está endemoniada, no, no, no, Jesús le dijo, no vamos a hablar de tu hija ni de los demonios, vamos a hablar de vos, vos sos absorbente, sos manipuladora, sos una loca, sos demandante, y así yo no trabajo, yo no puedo relacionarme así con vos, vos tenés que aprender cómo hablar conmigo.
Y cuando la mujer habló fe, dijo, soy una perra, es verdad, te manipulé, te presioné, es verdad, pero dame una migaja Señor, que es para los hijos, yo no quiero el pan de los hijos, yo quiero una migaja que se cae.
En esta noche se tiene que caer una migaja, yo la voy a tomar, y con un poco de tu poder a mi me alcanza, y Jesús dijo, eso era, vuelve, tu hija está sana.
Te imaginás cuando esa mamá volvió, la abrazó a la hija, lloraron, la relación fue restaurada, porque Dios restauró una relación con él a través de la fe.
En una oportunidad, estaba Jacob bendiciendo a todos los hijos, y cuando los estaba bendiciendo y diciéndoles cosas, llegó a José y le dijo: José, retoño pequeño, tus ramas saltarán el muro, y José recibió esa palabra de fe, pasaron cuatrocientos treinta años y de la tribu de José nació un muchacho llamado Josué, y un día Josué, que sabía esa promesa que se le había dado quinientos años atrás, a su tataratatarabuelo miró unos muros grandes llamados los muros de Jericó, y él dijo: yo tengo una promesa, una palabra que Dios dijo a través de mi tatarabuelo, que sus ramas, su descendencia, saltarían los muros y Josué envió a todo el ejército, le dieron vuelta a toda la ciudad, pegaron un grito y lo muros se cayeron, y las ramas saltaron los muros.
Dios va a bendecir nuestra generación iglesia, nuestra descendencia, por quinientos años, hoy tiene que haber un José, que reciba la palabra y la pase por el ADN espiritual a sus próximas generaciones, para que cuando pasen los años, nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, se enfrenten a un muro de Jericó, digan, yo tengo una palabra de fe, porque la fe se puede heredar, una persona de fe, transmite fe. Cuando la mujer soltó fe y conectó con Jesús, la hija fue libre, la fe tiene un poder extraordinario, yo sé que en esta noche alguien va a conectar con fe al Señor, y alguien que está lejos de acá, va a ser sanado, va a ser libertado, va a ser restaurado, va a ser prosperado, va a ser bendecido, y cuando salgamos de acá y nos conectemos, la relación estará sana, porque hubo alguien que ató fe, que vino para comer una migaja, no vino para gritar, no vino para pelear, vino para que Dios haga algo.
¿Hay alguien que en esta noche haya venido acá para comer del pan del cielo?
Papá yo estoy listo en esta noche, yo quiero tu poder, quiero tu pan, yo quiero que me toques, que me levantes, yo quiero que me unjas, con una migaja me alcanza.
Jesús le dijo a esa mujer, si sabés relacionarte conmigo a través de la fe, yo voy a restaurar tus relaciones rotas, yo voy a tocar a tu hija esté donde esté, yo voy a darte paz en la familia, y voy a darte éxito en las relaciones interpersonales, porque todo viene por conexión. Cuando una persona aprende a conectar con papá, esa persona se mueve en fe, actúa en fe y Dios la hace agradable, la hace inteligente, la hace sabia, le abre las puertas, empieza a tener paz. Yo sé que durante años, en la familia, las peleas con los hijos eran cosa de todos los días, pero Dios va a levantar a las familias de Presencia de Dios, como un modelo de que se puede vivir en paz, con la esposa ser fiel, amar a los hijos, mirar para adelante. Dios va a levantar a Presencia de Dios, y te conectará con los reyes de la tierra, te llamarán los faraones y dirán: yo quiero estar contigo; como faraón llamó a José. Cuando un faraón vea, que Dios está contigo, relacionando estrechamente todo en la tierra, tendrá que obedecer a la voz del Rey de la Gloria. Los árboles se inclinarán delante de ti, los ambientes negativos tendrán que huir, felicidad y éxito es la herencia. Iglesia se viene algo grande, extraordinario, algo glorioso. Hoy activo la fe en tu corazón, hoy te digo que toda la incomodidad que sufriste en los últimos días, fue, no para que te quejes, sino para que vengas acá y aprendas a levantar las manos al cielo, y aprendas a pararte sobre las circunstancias, y aprendas a hablar fe, porque cuando hables fe, todo nuestro mundo será lleno de la gloria del Señor. Presencia, yo sé que estamos a horas de ver a la Argentina, ser bautizada como Nación, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, se viene un avivamiento total.
En esta semana me encontré con gente muy importante que me querían conocer, y yo dije que yo los quería conocer, pero ellos me querían conocer y el Señor me dijo: vienen éxitos en las conexiones de oro, y viene paz, con las conexiones que amamos, felicidad. En la adoración tuve una visión, vi un barco, estábamos vestidos como Cristóbal Colón y todos los pastores en ese barco, y el barco decía "Presencia de Dios" y cuando miré un poco, en la proa estábamos los pastores, pero cuando miré la visión el barco era largo, largo, largo y ahí estaban todos ustedes, miles, miles y los pastores gritábamos: Tierra y nos dábamos vuelta, decíamos: tierra y miles de personas saltando, y el Señor me dijo: se viene un descubrimiento extraordinario, vas a descubrir cosas, vas a descubrir tierras, vas a descubrir bendiciones, vas a descubrir revelaciones, vas a descubrir conexiones, vas a descubrir nuevas relaciones con tu familia, vamos a descubrir tierra nueva que servirá para nosotros, para nuestros hijos por mil generaciones, preparate se viene algo glorioso, amén.
BERNARDO STAMATEAS
Mateo 15:21-28 "Partiendo de allí, Jesús se retiró a la región de Tiro y Sidón. Una mujer cananea de las inmediaciones salió a su encuentro, gritando: ¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! Mi hija sufre terriblemente por estar endemoniada. Jesús no le respondió palabra. Así que sus discípulos se acercaron a él y le rogaron: Despídela, porque viene detrás de nosotros gritando. No fui enviado sino a las ovejas perdidas del pueblo de Israel, contestó Jesús. La mujer se acercó y, arrodillándose delante de él, le suplicó: ¡Señor, ayúdame! Él le respondió: no está bien quitarles el pan a los hijos y echárselo a los perros. Sí, Señor; pero hasta los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos. ¡Mujer, qué grande es tu fe! dijo Jesús, que se cumpla lo que quieres. Y desde ese mismo momento quedó sana su hija".

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